La Leclercia adecarboxylata es una enterobacteriácea reportada ocasionalmente como un germen oportunista que compromete pacientes con algún tipo de inmunosupresión como neutropenia, cirrosis o cáncer.
Esta, se encuentra en la flora gastrointestinal normal de animales y humanos. La cual, se halla en el agua, los alimentos y el medio ambiente; forma parte de la biota intestinal en animales. Y, se ha identificado en heces humanas.
Afectando, generalmente, a personas con un sistema inmune debilitad. Los síntomas de esta infección que afecta el torrente sanguíneo son fiebre, dificultades respiratorias, y pérdida de peso en los recién nacidos.
Esta bacteria se ha presentado en distintos países a lo largo de los años, pero al ser casos muy reducidos, aún no se tienen estadísticas exactas de su propagación.
Lo cierto, es que en un buen porcentaje de los casos registrados han presentado problemas de inmunosupresión, neutropenia, cirrosis o cáncer.
La Secretaría de Salud emitió un comunicado preventivo, luego de que se presentara un brote de la bascteria Leclercia adecarboxylata; hay alerta en México por cincuenta y dos (52) casos.
Además, de los cincuenta y dos (52) casos que se presentaron en nueve (9) hospitales de la Zona Metropolitana de Guadalajara, se cree que fue debido a una contaminación de nutrición parental.
La nutrición parenteral consiste en administrar nutrientes al organismo por vía extradigestiva. En la calidad y cantidad necesaria para cada individuo. Sin embargo, es una técnica no exenta de complicaciones, que supone una carga asistencial y con un coste económico elevado. S. Celaya Pérez.
De hecho, a partir del 21 de mayo se inició la investigación pertinente en las instituciones involucradas. Los cincuenta y dos (52) casos que se identificaron, ya se encuentran en estado de aislamiento.
Sin embargo, hay que descartar que más de doscientos (200) pacientes que usaron la nutrición parenteral, no hayan adquirido la bacteria.
Es decir, los que estuvieron hospitalizados en terapias intensivas neonatal y pediátrica, en donde el uso de sonda urinaria, ventilación mecánica y catéter central son de rutina.
Lo casos, se registraron del 14 al 19 de mayo del presente año, el pico máximo fue el día 17. De forma coordinada, el Sistema de Salud ha realizado acciones para controlar el brote. El tiempo para identificar la bacteria fue de cuarenta y ocho (48) horas.