Eres lo suficientemente fuerte como para no entrar en una relación tóxica, como para permitir un amor fugaz o como para no saber estar sola. Sabes que si algo no supera el bienestar que te genera estar soltera, no merece tu tiempo. Cuando decidas acabar con tu soltería, que sea para mejorar tu salud emocional y no para complicarla.
Eres tan fuerte como decir NO cuando te propongan algo que no te interesa, pues hoy parece que negarse a algo parece un signo de mala educación, pero tú eres tan fuerte como para saber que la única falta de educación es decir SÍ por mero compromiso a quedar bien.
Eres tan fuerte como para soltar aquella persona que intenta volver constantemente. Como para saber que no necesitas ni de él ni de nadie para estar completa y que tu vida no depende de si alguien llega o se va.
Eres tan fuerte como para solo aceptar aquellas personas que llegan a tu vida dispuestas a quedarse y superar contigo todos los obstáculos. Tu fuerza te alcanza para alejar la inseguridad que puede provocarte el estar sola. Como para separar el deseo de aparentar algo que no eres y como para ser siempre la misma persona ante todas las situaciones porque eres real.
Eres tan fuerte como para no necesitar que alguien te lo recuerde. Lo eres tanto que en la soltería aprendes a quererte un poquito más cada día y como para reconocer que si necesitas afecto no es un signo de debilidad.
Eres tan fuerte que no sientes desespero porque alguien llegue, sino que sabrás esperar por el indicado, por aquella persona que sabe bien que puedes vivir sola y que si le escoges es porque simplemente así lo quisiste.