Dejar ir no es una tarea fácil, pero si hay que decidir entre un hombre y una mujer, diríamos que son las mujeres quienes tienen una mayor facilidad de dejar ir, a pesar de estar muy enamoradas. Aunque sean las mujeres las que suelen entregarse de manera más apasionada y tener más creencia en eso del amor, son los hombres los que más se aferran a los sentimientos.
La fuerza de la mujer radica en su inteligencia emocional. Justamente, una persona con una fuerte inteligencia emocional, es capaz de enamorarse y desamorarse con mayor facilidad. La inteligencia emocional está más marcada entre las mujeres a causa de la forma en que está estructurada su conducto y el cerebro.
La mente de la mujer está diseñada para predominar en los aspectos emocionales, pero esto lo resta protagonismo en el razonamiento lógico, lo que las hace igual de competitivas en ramas de las ciencias que los hombres dominan.
No es una idea feminista y machista, es un asunto que ha sido respaldado por estudios psicológicos y científicos. Esta misma capacidad de sensibilidad, es la que responde al supuesto “sexto sentido”. La sensibilidad no hace débiles a las personas, la verdadera debilidad radica en la falta de control de las emociones, algo que las mujeres pueden dominar con mejor control que los hombres.
El hombre es un ser más primitivo en el sentido de que no tiene tan desarrollada esa parte humana tan propia de la inteligencia emocional. Ellos no carecen de ello, pero el cerebro masculino está diseñado para dominar el razonamiento lógico más que la parte emocional. Por esta razón, cuando un hombre se enamora, es normal verles un poco “descontrolado” en cuanto a la toma de sus decisiones, pues no tienen la inteligencia emocional suficiente para dominar sus sentimiento, haciendo que al mismo tiempo, superar rupturas amorosas sea mucho más complicado para ellos.