La sociedad ha colocado normas las cuales “debemos” cumplir para así poder ser felices, si bien es verdad que hay reglas para la convivencia también lo es que nos han categorizado en ciertos lineamientos que limitan nuestra propia libertad de expresión.

Ads

El ser humano requiere de leyes ya que la libertad totalmente absoluta da espacio para aquellos individuos que no se respetan ni a sí mismos ni a ninguna persona. No obstante, estos límites están siempre asociados con la necesidad de seguridad y respeto entre los seres humanos, sin invadir la individualidad.

Ads

Hay personas que sencillamente son muy felices dictando normas, gobernando las vidas de los demás, e imponiendo su percepción del mundo.  El simple detalle radica es que cada uno ve el mundo a su modo, de acuerdo a la crianza y experiencias, de manera que nadie es igual a nadie.

Cuando un miembro de un grupo toma sus ideas como las únicas válidas, sin permitirse conocer las ideas de los demás, sin poder ponerse en el lugar de esas otras personas que no comparten el mismo pensamiento, está siendo totalmente irrespetuoso e intolerante.

Distintas personas que se encuentran muy apegadas a las convenciones sociales, a las normas, a los juegos de apariencias deben aprender por completo a respetar a los que viven libres.

Tristemente debemos mencionar que vivir en libertad no será algo fácil, pero es lo mejor que puedes realizar. Serás criticado y te señalarán, pero no seas presa de la mediocridad, mientras no pises a ninguna persona, tienes derecho a ser feliz a tu modo ya que es tu vida y son tus propias reglas.