Para nadie es sencillo afrontar una situación de infidelidad. En confiar de nuevo en la persona, ya que está el temor de que lo vuelva a hacer. Ya que son las que tienden a traicionar sus principios, capaces de conservar una visión amable de sí mismas y crear una autoimagen para los demás. Porque una vez que lograr engañar de manera exitosa, vuelven a caer en ese comportamiento.
Las personas que padecen de la amnesia ética olvidan selectivamente sus malas acciones y dejan de lado los recuerdos o comportamientos de los que no se sienten orgullosos. Generando pensamientos entre “lo que debería ser” y “lo que es”. El cerebro, ante esta situación, activa automáticamente mecanismos de defensa y autoengaño que impiden ver la realidad, para luego afrontar los hechos y hacer que el malestar desaparezca. Olvidando los acontecimientos que comprometen su sentido de la ética. Convirtiéndose en los perfectos infieles seriales, quienes no dejarán ese círculo vicioso del engaño.
Muchas personas con este tipo de amnesia no se dan cuenta del daño que están causando, ni tampoco la dimensión ética de sus decisiones desaparece de su mente. Puede decirse que no solamente tendrá amnesia ética al comentar el engaño, sino que también está la posibilidad de que las acciones malas aumenten del individuo y lo olviden de la misma forma.

Una forma fácil de darte cuenta de que te ha engañado y sufrió de esta amnesia es porque se manifiesta con un cambio de carácter, mostrándose más irritable, sensible y cuando le dices si te ha sido infiel, él o ella te contestará a la defensiva. Te lo negará y refutará sus pruebas, incluso puede mostrarse ofendido. Pero no te dejes engañar, porque como hemos dicho anteriormente, gracias a este tipo de amnesia, las personas están inclinadas a volver a actuar en el futuro de modo contrario a la ética.
Superar una infidelidad no es nada fácil, es un proceso tortuoso y largo. En muchos casos se requiere tratamiento psicológico, bien sea para iniciar el proceso de separación o para luchar por una reconciliación. Se debe abordar el dolor de la parte infiel y el sentimiento de culpa que puedes sufrir. Es recomendable para este proceso, mantener la mente ocupada, en vez de pasar el tiempo en el ocio, ya que eso hará que te cuestiones por lo que te hizo. Existen distintas actividades para librarte de estos pensamientos. Salir con los amigos, ver una película, leer libros, hacer ejercicios, todo ello te ayudará a superar ese dolor.
Es importante saber que el final de este proceso es el perdón. Con esto no quiere decir que debes seguir en esta relación, sino a resolver el conflicto y recuperarse de las heridas emocionales que se ha producido por la infidelidad.