Cada vez, son más los estudios que se concentran en buscarle respuestas un poco lógicas a esas pequeñas cosas en la vida que nos causan distintas sensaciones y placer, y pocas debe haber tan simples como ir a la playa.
Como bien se sabe, las actividades de esparcimiento proporcionan un gran bienestar a nuestro cuerpo, tanto a nivel psicológico como físico, y, las actividades al aire libre como las caminatas o andar en bicicleta, son beneficiosas, y, como ya se mencionó anteriormente, todo lo que es bueno para la salud física, lo es para la salud mental.

En la playa encontraremos desde un “spa” al aire libre con la arena exfoliando nuestros pies, hasta el mejor alivio para el estrés a través de la brisa marina, los efectos del agua y la luz natural. Todo esto ayuda a distraerse y a olvidarse de los problemas cotidianos.
Además, el sol es la mejor fuente de vitamina D, indispensable para fortalecer nuestros huesos y fundamental para las mujeres. Los estudios también demuestran que el sol aumenta la producción de endorfinas, la hormona de la felicidad. Lo cual, es ideal para estimular la mente.
En lo que respecta al paisaje, tan sólo con ver la playa con su mar azul, el sonido rítmico de las olas y sus arenas tibias, nos sentimos mejor. A este sentimiento de calma y tranquilidad que sentimos cuando estamos en la playa, los científicos lo han denominado “espacio azul”, porque es la forma que encontraron para describir el efecto que produce en el cerebro.
Como si nos hipnotizara, el espacio azul tiene la capacidad de liberarnos y relajarnos. A continuación, estos son cuatro (4) aspectos positivos de la playa que impactan directamente en nuestro cerebro.
- Alivia el estrés: El sólo hecho de darnos una ducha vigorizante o un baño de burbujas, mejora nuestro humor. El agua tiene la capacidad de aliviar el estrés y en especial el agua de mar; porque contiene iones positivos que tienen la capacidad de relajar el organismo. Todos deberíamos disfrutar de este estímulo positivo cada cierto tiempo.
- Estimula la creatividad: Si está faltando inspiración para resolver problemas o estímulo para crear o estudiar, los científicos también encontraron la respuesta para esto en la playa. Este enorme espacio azul, presiona el botón “reset” en nuestro cerebro, pone la mente en blanco y libera espacio para que lo nuevo surja.

- Reduce la depresión: Visitar la playa puede tener efectos positivos en la mente y en el estado de ánimo, también puede ayudar a disminuir los problemas de depresión.
- Cambia la perspectiva de la vida: Visitar alguna playa puede ayudar con algunos problemas físicos y psicológicos. Pero, vivir cerca de la playa puede ser benéfico para la salud, por ejemplo, ayuda con los problemas respiratorios, presión arterial, combate infecciones, favorece el metabolismo, entre otras cosas.
La playa tiene un efecto similar al de la meditación, porque nos ayuda a relativizar los problemas y saca lo mejor de nosotros. La mejor manera de concentrarse en los aspectos positivos de la vida.