Junto con internet, las redes sociales han obligado a muchas industrias, si no a todas, a reinventarse o morir en un pasado analógico. La industria de la belleza y la cosmética no queda exenta de esta revolución ni mucho menos: nos encontramos con un sector que ha tenido que moldearse rápidamente al actual panorama digital; a un ecosistema en constante cambio donde las barreras geográficas desaparecen.

Las tendencias son cada vez más globales e inclusivas y las empresas compiten por su trozo del mercado con nuevos actores emergentes: los influencers, los vloggers (convertidos en gurús del maquillaje) y las colaboraciones con marcas indie.
En consecuencia, Adglow, la multinacional española de tecnología y servicios publicitarios para las principales redes sociales, ha querido analizar cómo la industria de la belleza ha evolucionado con la eclosión y el efecto de las redes sociales.
Este nuevo contexto tecnológico ha permitido un florecimiento creativo por parte de los profesionales del marketing, quienes encuentran nuevas y creativas formas de impulsar la innovación en el sector, que a nivel mundial logró facturar 396 mil millones de euros y que produjo en España, ventas por 6.820 millones de euros.
Nielsen estima que al menos un 30% de los 12 mil millones de dólares generados en EEUU por ventas de productos de belleza en 2018 se hicieron a través de canales de compra online como E-commerce o Social Commerce (a través de las redes sociales).
Asimismo, son las mujeres jóvenes entre dieciséis (16) y veinticuatro (24) años de edad las más favorables a comprar maquillaje en los mercados más grandes de Europa: Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España. Los productos en los que más gasto se hizo en Europa durante el pasado año fueron las bases de maquillaje (47,6%), productos para los ojos (33,7%) y labiales (18,7%), según Kantar.
Para las marcas de cosmética, el formato de vídeo es el rey en redes sociales para sus publicaciones y sus anuncios. Este formato se ha convertido en el aliado perfecto para este tipo de marcas y anunciantes, ya que los vídeos con tutoriales de uso de productos, rutinas de belleza o muestras de aplicaciones son los preferidos entre los usuarios.
Los anuncios de vídeo, en concreto obtienen un 54% de la inversión total anual de las marcas del sector, le siguen los anuncios que redirigen a la web de la marca (16,71%) y las publicaciones de imagen (8,8% de la inversión).
El principal objetivo de las marcas de belleza que promocionan sus productos en redes sociales buscan el alcance de los usuarios, según datos de Adglow, este tipo de campañas publicitarias obtiene el 24,84% de la inversión de sus anunciantes, seguido por las campañas de engagement (que buscan interacciones y comentarios de los seguidores) con un 24,84%. Instagram Stories (15,43% de la inversión) es otro de los formatos preferidos de las marcas de belleza.
Es innegable que esta industria es una de las que más se ha beneficiado de esta nueva sociedad hiperconectada, particularmente de la naturaleza visual de las plataformas sociales, las cuales le han proporcionado una serie de herramientas digitales y canales de compra y venta que antes no poseían: YouTube, Facebook, Instagram y Pinterest destacan entre las plataformas sociales donde más contenido se sube y se comenta sobre tendencias de belleza y maquillaje, por lo que se estima que la inversión publicitaria de las marcas de este sector aumente en un 26% para el 2021.
