Existen muchas confusiones, diciendo que el amor y el enamoramiento son lo mismo, cuando no es así. Debemos de conocer las diferencias porque puede que la confusión nos cause mucho sufrimiento, uno puede tener la sensación de que ha encontrado a su alma gemela, y eso te hace sentir muy bien. Comienzas inventar planes de futuro, sueñas despierto, sólo tienes ganas de verle y querer estar todo el tiempo con esa persona.
El enamoramiento es lo que sucede al principio de una relación
Puede que conozcas a alguien y piensas que es muy lindo, teniendo un sentimiento especial hacia esa persona. Cada vez que están juntos te hace reír y pasan un momento inolvidable. Todo ese sentimiento se llama enamoramiento y eso no significa que sea tu pareja ideal. El enamoramiento es sólo una etapa de la relación.

¿Qué ocurre cuando nos enamoramos?
Muchos han querido descifrar esta chispa de atracción irresistible. Algunos nos dicen que es pura química, otros hablan de conexión entre dos corazones, lo cierto de ello es que produce un terremoto físico y emocional. Sintiéndote más ligera, guapa y optimista. Ya que cuando te enamoras tu cuerpo genera endorfinas y otras hormonas que produce una sensación de bienestar.
¿Cuál es el problema? Puede que estás idealizando mucho a esa persona. Eres tú la que lo encuentra perfecto. Ante tus ojos no tiene defectos. En tu cabeza has decidido que esa persona es el amor de tu vida, que nunca te abandonará, ni traicionará, que están hechos el uno para el otro. Más aún: sientes que él te compensará del dolor que sufriste de antiguos amores, o el que te enseñará el verdadero amor.
¿Qué es el amor?
Amar es muy distinto. Pasa la fase del enamoramiento, dejando de ver a tu pareja perfecta. Lo conoces tal y como es, y no como a ti te gustaría que fuera. Sentirte bien que se muestre tal y como es frente de ti, quererlo con todas sus vulnerabilidades o demonios.

Cuando te muestras la persona como realmente quieres, estas permitiendo que él te ame como realmente eres.
Del “amor” al odio
Y esto es un error. Son suposiciones basadas en tus deseos de amar y ser amado. Si no conoces mucho a esa persona, no puedes dar nada por sentado. Él no es perfecto, como tú tampoco lo eres. Pero al pensar así eres una inmadura que anhela amor y protección absolutos e incondicionales. Si te empeñas a ser inmadura, sólo sufrirás un desengaño tras otro, o una permanente sensación de vacío. Hay una gran posibilidad de que encuentres un hombre que quiera cuidarte, protegerte o satisfacer tus fantasías, pero en un momento se cansará. Y si no entiendes que tú los alejas con tu actitud, te sentirás una víctima.