De por sí, construir la confianza en torno a la relación es difícil. Ahora imagina lo complicado que debe ser levantarla luego de haberla tirado con los pies.
El amor es sumamente frágil, incluso cuando crees amar fuertemente a alguien. Este estado del hombre, se sostiene por tres pilares que se pueden quebrar con casi cualquier daño. La tolerancia, el deseo y la confianza, son las columnas donde el amor forja sus cimientos.
Mientras que la tolerancia y el deseo pueden ser flexibles hasta cierto punto, la confianza es una columna rígida y frágil al mismo tiempo. Esta se mantiene sólida gracias a la honestidad, acciones y palabras que demuestran la sinceridad del amor que se recibe.
Irónicamente, a pesar de que esté construida con cientos de verdades y gestos de honestidad, solo hace falta una mentira para que esta columna se parta a la mitad y desbalancee por completo el amor que sostiene.

Al quebrarse, la tolerancia y el deseo se ven sometidos a una enorme presión, lo cual les hace sucumbir también. Caso contrario pasa cuando está tolerancia o deseo sufren algún daño, ya que no se rompen tan fácilmente y pueden recuperarse con un poco de empeño.
Pero intenta reconstruir la confianza, y verás que tendrás que realizar un esfuerzo sobrehumano para mantener las dos columnas restantes en su lugar, mientras intentas colocar, bloque a bloque, la columna de la confianza donde una vez estuvo.