Estar solo no es un estado que todo mundo puede aprovechar. Muchos se sienten ahogados en soledad, deprimidos y hasta temerosos. El concepto de soledad le da pavor a muchas personas y eso se debe a que no todo mundo puede desarrollar una inteligencia emocional tan fuerte como para ver el verdadero valor de la soledad.
La sociedad ha ido deformando el concepto de la soledad, hasta transformarle en un sinónimo de tristeza, falta de interacción social y falta de amor. La soledad es en realidad un estado natural del hombre, como bien se dice “Se nace y se muere solo”. Efectivamente, la soledad es una parte propia del humano en la cual se debe reconocer el “yo” interno. Ese reconocimiento implica una aceptación de nuestro valor, dignidad y amor propio.
Cuando logramos saber cuánto valemos en soledad, podemos saber cuánto y quién merece nuestro tiempo de mejor manera. No saber nuestro propio valor estando solo, nos empuja a escoger a cualquier estrella fugaz para llamarle amor eterno, porque no somos capaces de ver el valor real de las otras personas, justamente, porque no sabemos cual es el valor real de nosotros mismos.
Las almas funcionan como espejos, y si tu no tienes nada por dentro, los defectos y valores ajenos no tendrán un lugar en el cual se puedan reflejar y así poder ser reconocidos por ti. Aprovecha tu soledad para construir ese espejo, pues de él dependerá tu calidad de vida emocional.