A no ser que vivas como en una isla donde no haya internet, sin dispositivos y de una manera poco tecnológica con tu pareja, estarás en riesgo a sufrir de infidelidad virtual.
Lo irónico de esto es que ambas partes suelen ser partícipes de ellos. Pero, no generalicemos, no todas las personas son infieles virtuales.
La infidelidad virtual se da por medio de chats, comentarios en fotos o hasta simples “me encanta” en las fotos de una persona que no sea su pareja.
La infidelidad es el acto de irrespetar la lealtad que le guardamos a nuestra pareja. Por ello, cuando damos un like a la foto de otra personas que nos resulta atractiva con el afán de llamar su atención o solo para que sepa que nos encanta, ya estamos cometiendo una microinfidelidad virtual.
Si se desarrolla, es decir, si hay un contacto directo por medio de un chat, donde se insinúen cosas inadecuadas y falta de respeto hacia la pareja, se puede decir que estamos ya en una infidelidad completa a nivel virtual.
Cerca del 90% de las relaciones actuales, ha tenido al menos un tipo de microinfidelidad y alrededor del 50% ha sido infiel.
Esto son estadísticas de personas que han sido descubiertas o admitido haber hecho algún tipo de acción parecida.
Ahora imagina ¿Cuántas personas cometen infidelidad sin que nos enteremos?
La ventaja de la era virtual es que nos permite borrar toda evidencia desde nuestro dispositivo sobre algún acto de infidelidad, pero también tiene su desventaja, ya que por mucho que eliminemos pruebas desde nuestro móvil, nuestra amante, tiene la potestad de decidir qué hacer con esas pruebas.
¿Qué hacer si descubres este tipo de infidelidad?
Suponiendo que tú no has hecho nada parecido, lo mejor es que pongas las cartas sobre la mesa. Es bueno tener confianza, pero vivir en una relación con confianza ciega donde creamos que nuestra pareja no se deleita con las fotos de otra persona, es casi una fantasía.
Si esa idea te incomoda, es mejor que pidas acceso a la privacidad virtual de tu pareja de vez en cuando o aceptes vivir con la incertidumbre.