Siempre habrá los idiotas que creen que nuestro corazón está atado a su tiempo, como un ancla ata un barco al mar. Los corazones tardan en dejar de amar, pero eso no es excusa para que la paciencia no se agote rápido.
Mientras mayor dignidad y amor propio se tenga, menos paciencia habrá. De ese modo, asegúrate de que, si quieres dejar en espera a alguien, que sea una persona que no se valore a si misma, porque del resto, te mandarán al carajo a la primera impaciencia.
Y no está mal respetarse a tal punto de no querer perder el tiempo con nadie, porque el tiempo es el bien más preciado que tenemos y debemos cuidarlo siempre, por encima de cualquier cosa. Así que, no lo malgastes en la espera, sino en la certeza de que lo inviertes en una persona que sí lo valora y responde a tiempo a tus exigencias, así como tú respondes con brevedad a la de él.
La gente debe aprender que la paciencia tiene fecha de caducidad y que esta no está ligada a la cantidad de amor que puedes sentir por alguien. Deja en claro que tu espera, solo espera por quien se lo merece, porque quizá, solo quizá, haya un corazón noble que de verdad valga la pena esperar… Pero solo un poco, porque sobre cualquier cosa, nunca dejes esperando a tu propio corazón.