A veces nos preguntamos: ¿Puede ser el amor un tropiezo? Y la verdad es que sí. Existen caídas que duelen mucho, como si te hubieras caído del edificio más alto. Pero también hay golpes que pueden ayudarte a aprender. Con el tiempo te vas dando cuenta que el amor no se debe merecer a cualquier precio. Existen personas que han vivido el amor a costa de su dignidad.
Nos dice Rosetta Forner que es coach y escrito de libres sobre ese ámbito de la pareja, nos insiste una y mil veces en la necesidad de cuidar la propia dignidad para aprender a amar. Cómo podemos darnos cuenta si una persona nos quiere de verdad. Pues es cuando esa persona te quiere por quien eres, le gusta mucho tu esencia y no quiere cambiar nada de ti.

Hay personas que pasan toda su vida compadeciéndose por motivo que se han tropezado con esa piedra una y mil veces sin aprender la lección. Debemos de tomarnos un tiempo a solas y pensar porque estamos cayendo en el mismo lugar. Todos tenemos un grado de responsabilidad, ya que es nuestra elección de seguir intentando algo que no tiene remedio. Cualquier decisión siempre implica pagar un precio en mayor o en menor grado.
La gran mayoría de las personas tienen una historia que les hizo daño en su vida. la actitud que adopta esta persona ante esta situación es totalmente distinta. La actitud que se debe tomar ante este error es la de darte la oportunidad de rectificar y confiar en que eres merecedor de un amor mejor. Empezando por el amor que tienes por ti mismo. Ya que, al no tenerte un amor crees que eres merecedora de cualquier cosa. Cuando en verdad no es así, todos somos merecedores de un buen amor. Uno que nos quiera de verdad.