Recuerdo aún el día en que nos conocimos. Me acuerdo que nuestras miradas chocaron y en ese instante sentí que eras la persona indicada para mí. No dude en sonreírte y darte el pase a que te acercaras. Realmente quería conocerte, no me importaba si quedábamos como enamorados o como amigos. Lo único que quería es estar cerca de ti.
Nos conocimos, fuimos buenos amigos y una cosa llevó a la otra, terminándonos enamorándonos locamente. La mejor etapa de nuestras vidas, el enamoramiento una linda experiencia que nunca me he arrepentido de tenerla, de disfrutarla de poder compartirla contigo. Cada momento vivido fue maravilloso, ayudándonos en los malos momentos y compartiendo nuestras alegrías. Demostrándonos que nos queremos, las acaricias interminables, los abrazos acogedores, los besos intensos y que decir de nuestra pasión, no había ningún fin.
Hemos tenido momentos malos también, pero siempre lo solucionábamos. Nunca falto la comunicación en nuestra relación. Expresábamos todo lo que queríamos para que nuestra pareja entienda nuestro comportamiento. Fuimos muy sinceros, o al menos eso fue lo que pensábamos que demostrábamos. Aunque yo creo que sólo mostramos la mejor parte de nosotros.
Ya que al pasar el tiempo comenzamos a conocernos mejor, a dar a conocer nuestras manías, nuestros defectos. Asustándonos un poco, ya que no conocíamos esa etapa de nosotros. Pensábamos que como nuestra relación estaba tan bien no teníamos por qué mostrar ese lado oscuro de nuestra vida.

No pensé que era necesario, porque era suficiente con conocer lo mejor de uno. Pero nos equivocamos, para poder realmente amar a la persona se debe uno mostrar tal y como es, sin ninguna careta. Ya que son los efectos lo que debemos aceptar de una persona para demostrarle nuestro amor verdadero. Pasando a la etapa de la comprensión de una relación, donde aceptas tal y como eres a tu pareja.
Fue esa etapa que nosotros no pasamos, pues al darnos cuenta de nuestra realidad no tuvimos el coraje de aceptarnos. Y buscábamos excusas para no vernos, porque ahora todo era más incómodo. No podíamos pasar mucho tiempo juntos sino ya estábamos peleando. Así que tomamos la decisión de separarnos antes de agarrarnos cólera y no poder soportarnos.
Fue bonito lo que vivimos, lo disfrutamos de la mejor manera en su momento. Desgraciadamente nuestro amor no era para toda la vida, pero al menos el tiempo que duro perfecto. Te deseo lo mejor y que en tu próximo amor puedas aceptar a tu pareja con toda su esencia, igual lo haré yo.