Cuando uno empieza a sentir algo por una persona, inicia con la atracción que se llama deseo o gustar siguiendo luego lo que es el amor, un sentimiento más fuerte que puede conducirte a la siguiente etapa más importante de una relación. Puedes desear a una persona sólo por ser guapa, especial y diferente. Quiere decir, que cuando deseas a una persona se inicia un proceso de seducción que puede culminar en amor. Mejor dicho, explicando aquí la diferencia del deseo y el amor, en más de una ocasión, el deseo sólo es: deseo, puro gustar que no irá más allá. En la vida puede aparecer personas que te resulten atractivas, sin embargo, sólo será una la que despierte tu verdadero interés.
El deseo siempre va ligado al amor. Puedes sentir un deseo al inicio pero si esto va avanzando se puede convertir en amor. Lo bonito es que una pareja que lleva muchos años de matrimonio, sientan todavía el deseo entre ambos y puedan mirarse de una forma bonita a los ojos. Sabiendo que ambos significan mucho el uno para el otro. Muchas veces, la rutina termina matando por pura inercia ese amor.

El deseo también es una palabra muy poética que forma parte del diccionario propio del amor. Creando frases muy atractivas para regalárselo a tu pareja: “Deseo que siempre estés conmigo”, “Deseo cambiarte la vida”, “Deseo que seas feliz”. Demostrándole con esas frases lo mucho que es importante para ti.
Al inicio de una historia de amor, el deseo es muy elevado y el sentimiento es muy bajo. Pero con los años, el amor crece de manera directa mientras que el deseo disminuye cada vez más. La ley del tiempo hace que se ejerza un impacto sobre un romance duradero.