Tú no sabes lo que siento, no entiendes todo ese dolor que tengo en mi interior. Es normal decir para ti que tenga paciencia, que todo va a mejor que en el momento menos esperado todo estará bien. Me dices eso repetidas veces y ha llegado el momento en que ya no te creo. Siempre dices lo mismo, pero ya no quiero creerte ya me cansé de estar esperándote. Ya me cansé de tus promesas nunca cumplidas.
Quiero ahora preocuparme sólo en mí, quiero salir de este enredo quiero ser feliz ya no quiero levantarme todas las mañanas y preguntarme que estoy haciendo con mi vida. Porque es lo que siento cuando me encuentro contigo, me siento tan agobiado, me siento tan mal como si el mundo estuviera encima de mí. Te he aguantado innumerable veces, porque te quiero, sí aun siento que te quiero mucho y se me hace tan difícil poder dejar esta relación. Una relación que en sus inicios era muy bueno, pero mientras fue pasando el tiempo se estuvo maltratando, lo dejaste de lado. Siempre te decía que no estábamos yendo a ningún lado y que teníamos que hablar, pero siempre lo postergabas, me decías que en un momento hablaremos y que lo solucionaremos. Ya ha pasado más de un año y estamos sin poder solucionarlo.

Tenemos que ser sinceros, ya no sentimos el amor que sentíamos en un principio. Sea ido degastando poco a poco. No le pusimos interés porque pensamos que mientras estemos juntos todo irá bien. Mientras nosotros sepamos que estamos juntos todo estará bien, no le dimos mantenimiento a nuestro amor. No le dimos la importancia que merecía. Cada uno cambiaba a su ritmo, nos fuimos por distintos lados y ahora que queremos juntarnos es imposible. Nuestras metas se encuentran bien separadas, muy distanciadas.
Ya se terminó el tiempo y es momento de separarnos definitivamente, tu no vas a cambiar yo no voy a cambiar, no queremos hacerlo. Porque nos sentimos bien como estos y para mala suerte nuestro amor no cabe. Me dolerá mucho poder despedirme, pero es momento de ir cada uno por su destino y ser felices. Porque seamos sinceros ya no éramos para nada felices, nos estábamos consumiendo en la tristeza. Y aunque no extrañemos es mejor separarnos y tener un lindo recuerdo de cada uno, que esperar hasta odiarnos e irnos sin hablar con el peor recuerdo de nuestra relación. Es momento de ser felices, es momento de irnos de aquí.