Si eres una persona que escucha frecuentemente como tus amigos o tu familia se quejan de todo lo que les ocurre, ten mucho cuidado. Esto no es algo bueno para tu bienestar tanto emocional como mental. A la larga puedes terminar con mucho estrés y no vas a comprender qué es lo que te lo está desarrollando.
Es esencial que contengas la sutileza para ser firme y tratar de que nada de esto te afecte. Es algo obvio que no vas a herir los sentimientos del otro sujeto que no llega a ti con ninguna mala intención. Pero claramente hay que hacer algo y es por ello que te recomendamos los siguiente tips.

Mantén una distancia saludable:
No existe nada peor que oír los problemas de otros sujetos pero, si observas que en sus opiniones trata de manipularte y hacerse ver como víctima, es momento de que trates de retirarte. Sino lo haces podrías finalizar cargando con todos sus problemas o convenciéndote de realizar algo que no deseabas.
Sé sincero cuando creas que debes hacerlo:
Un ser humano nunca corregirá una equivocación sino se le enseña. Puede que no tengas la obligación a ser tú el cual se lo enseñe, pero si tienes algo de tacto inténtalo, si ves que el sujeto es receptivo no pares de ayudarlo, enseñándole que está haciendo las cosas mal, se muy honesto pero no duro.
No te veas débil:
Mantente duro ante cualquier tipo de decisión que hayas elegido, no dejes que las quejas de los otros te jueguen en contra y te hagan cambiar de parecer.
Coloca límites:
Los límites te ayudaran a evadir los problemas y quejas de los demás. No lo permitas para nada, protege tu energía, si miras que estás perdiendo el control lo ideal es que termines esa charla o esa relación y que pienses ahora solo en ti.