Se suele decir que para ir del amor a la amistad hay un abismo gigantesco; sin embargo, esto no es una verdad absoluta. Realmente ser amigos luego de haber tenido una relación amorosa es un asunto que, en la mayoría de los casos, depende de diversos factores que varían de acuerdo al tipo de pareja que fueron.
Antes de considerar ser amiga de tu ex, debes tomar en cuenta los siguientes factores:

Ambos vivieron su duelo y se extinguió la llama del amor
Es elemental que las viejas rencillas hayan quedado en el pasado y no exista ni una pizca de lo que les unió o desunió en el pasado. Sólo así no harán aparición recuerdos indeseados y su relación amistosa podrá nacer sanamente desde cero.
¿Hay hijos de por medio?
Si hay hijos de por medio, esto cambia las circunstancias puesto que, quieras o no, tendrás que tener contacto con tu ex. En ese caso, te recomiendo tener un tiempo prudencial para vivir tu duelo y luego priorizar un trato diplomático por la salud mental de tus hijos.

Sin beneficios especiales
Algunas personas se confunden y creen que porque ahora son amigos de su ex implica que tienen luz verde para tener beneficios como relaciones carnales casuales, besos en la boca, etc.; si alguno de los dos va con esa intención, entonces esta amistad no puede ser posible y les causará un enorme daño.