Tal vez, en alguna ocasión de tu vida, has pensado ¿Por qué las personas no valoran lo que somos o lo que hacemos? O tal vez te percatas de que siempre te equivocas en algo y te preguntas ¿Por qué soy así? ¿Por qué siempre llego tarde? y no logras entenderlo claramente. Pues he aquí la sencilla respuesta. La vida está llena de decisiones y de libre albedrío, así que tú decides en qué camino estarás. Quién quieres ser, pensar o, a dónde llegar. Eso lo decidirás tú.
“No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino” James Dean.

Hoy en día la sociedad decide manejar una variedad de excusas utilizadas para justificar quienes son, y porqué deciden hacer lo que hacen. Hay que tener en claro, que somos los creadores de nuestros pensamientos, esos pensamientos generan acciones y esas acciones definirá tú futuro. Cuando decides qué adoptar y qué repudiar, estás construyendo tu propio camino hacia dónde quieres estar y llegar. Las más simples acciones darán pie al trayecto que decidas emprender.
Si tienes algún tipo de problema, tú decides si angustiarte o mantener la calma y mostrar serenidad ante las dificultades. Está en tu poder decidir perdonar a las personas que has amado y te han fallado, o, dar paso al rencor para dichas personas. Ya no decidas echarle la culpa a alguien de tus acciones, o elegir los problemas como una forma de justificación. Si fracasas, ¡Levántate! E inténtalo las veces que sean necesarias, pero nunca te dejes doblegar por un fracaso. Continúa hacia delante, que el camino es duro, pero valdrá la pena llegar y decir: ¡Soy lo que quiero ser! ¡Decide quién quieres ser y qué hacer!