No pierdas más tu tiempo aceptando más patanes en tu vida. Es tiempo de amar a quien te ama de verdad y no a quien te ignora o te maltrata cada vez que le pega la gana.
Basta ya de juntarte con hombres que creen llegar a ti a través de palabras vacías, de regalos sin sentido y de abrazos más fríos que un témpano. Ellos nacieron para engañar, para que hagas lo que ellos quieran y luego botarte cual estropajo.
No necesitas de ellos sino de un hombre de verdad. Ese que te presta la atención que mereces, que antes que ver el partido de fútbol se interesa en saber cómo estuvo tu día.

Ese que te presente como su novia donde quiera que vayan, sin pena, sin reservas. Ese que luego del contacto íntimo sigue a tu lado y te lleva el desayuno a la cama, que te valore no en términos de dinero sino en términos sentimentales.
Un hombre real es ese que no pierde el encanto de regalarte un detalle así no sea una fecha especial, así que más de una vez le verás sorprendiéndote con una rosa, una caja de bombones o cualquier otro presente sólo porque le encanta ver tu cara de sorpresa.
Mereces un chico que tolere tus errores y te ayude a crecer. Que cada vez que te pongas malcriada él no te reproche nada sino que te abrace largamente hasta que se te pase. Ese que al despertar te ve sin maquillaje y despeinada y aun así sigue pensando que eres la mujer más hermosa del mundo.

Pon manos a la obra y ten ojos sólo para aquel que lucha a diario por ti, que te escucha y te comprende, que es capaz de hacer a un lado sus propios asuntos para atenderte.
Enamórate de alguien que sea romántico siempre, que haga de un momento ordinario algo extraordinario, que te apoye en tus metas aunque no sea parte de ellas.
De ese que se desvela por ti, que se preocupa por cómo estás.
De ese que no sólo te inspire amor sino que también esté enamorado de ti.