En los Estados Unidos, Gisele nació con 29 semanas de gestación y proveniente de padres drogadictos y con diagnóstico de síndrome de abstinencia neonatal originado a la permanente exposición de opiaceos en su gestación.
El final de Gisele fue abandona y por lo tanto el sistema de crianza de los Estados Unidos se hubiese hecho cargo de la niña, pero una enfermera la cual tuvo a su cuidado cambio rotundamente este final para la bebe.
Liz Smith enfermera del Hospital Franciscan Childern`s. Con una vida normal, rodeada de sus cariños entre los que se encuentran 13 sobrinos y una muy enorme familia.

Infructuosos fueron sus tratamientos contra su infertilidad, la que le genero una grave frustración en el tema de ser madre. Para ese entonces pensar en adopción era un tema que a ella no la convencía del todo.
Al nacer Gisele, fue casi al instante la conexión de ambas. Liz no estaba a cargo de su cuidado, pero sentía la necesidad de verla todos los días.
Trascurrieron más de cinco meses y Liz sabía que esa bebe no había obtenido ninguna visita. Sabía que la bebe estaba sola desde el momento que nació. Cada día luego de su extensa jornada de trabajo, Liz iba hasta Gisele y le daba caricias, apoyo y ayuda para que pudiera salir adelante y así poder recuperarse.

Para finales del 2018, sin dudarlo y sabiendo que Gisele se la iba a llevar a una guarda estatal, decidió en adoptarla. Fue así que para ese mismo año, Liz logro la adopción de Gisele la cual ya tenía 2 años de edad.
Actualmente viven las dos juntas muy alegres, y Liz no solo alcanzo su maternidad, siguió con su trabajo, sino que se propuso trabajar para convencer a las familias que no tienen niños, a que adopten tantos pequeños que con historias parecidas a las de Gisele.
