Una de las alegrías de la vida, son las relaciones que tenemos a lo largo de la vida. Amistades que nos complementa, que ya no nos sentimos solas así nos encontremos sin pareja. Así tengamos una, ellos siempre estarán a nuestro lado, claro las amistades sinceras y leales.
Creas o no, las amistades son muy esenciales para nosotros porque nos pueden salvarnos de los errores, reduciendo nuestra capacidad de acción que proviene de nuestra debilidad; también nos ayuda en realizar acciones nobles, ya que “dos trabajando juntos” son más capaces de pensar y actuar.
Hay dos tipos de amistades que surgen de forma accidental: los que surgen por la utilidad y los que lo hacen por el placer.
La primera es la amistad que surge porque las dos partes tienen ganancias. No son amistades permanentes ni nacen del afecto, pero no por eso son malas, sólo que la relación está ligada a un tipo de conveniencia. Estas amistades suelen ser compañeros del trabajo o socios en un negocio.

Por otro lado, está el segundo tipo de amistad que es similar a la primera, pero en sentido de que es efímera, pero se basa más en algo que los dos amigos hacen por placer, como un deporte. Uniéndolos las actividades que realizan juntos. Esto sucede más en personas jóvenes, son tipos de amigos que vemos en la universidad y que salen a fiestas o juegan en los mismos equipos deportivos. Esta amistad no dura por siempre, una vez que terminan y salen de ese lugar, también se pierde la amistad.

Todos en algún momento hemos tenido estas amistades, así que no lo veas como algo malo. Existen amistades que son muy fugaces pero que fueron buenas en la etapa que nos tocó vivir con esa persona.
La amistad perfecta, aquella amistad que todos deberíamos aspirar
Por último, tenemos este tipo de amistad, que viene a ser la más saludable de todas: se basa en la apreciación de los valores del otro. A diferencia de las dos primeras, este no tiene ningún tipo de conveniencia y si están juntos es porque tienen muchas cosas en común.

Estas personas se encuentran en la vida de la otra persona porque los aprecian por sus cualidades. Tienen una conexión a nivel emocional más profundo, se apoyan entre ellos y siempre acompañándose en los momentos buenos y malos. Estas amistades perduran por un tiempo prolongado. Estas amistades te ayudan a superar cualquier obstáculo que la vida te ponga delante.