El truco es enamorarse de uno mismo. Verse al espejo y saber que lo que ves es la mejor versión de ti mismo y que aún así, mañana intentarás superarte.
El truco es saber que lo que tienes dentro es tan valioso, que merece estar fuera siendo apreciado por otros.
El truco es que amarse tanto que, cuando alguien no te ame de verdad, te des cuenta a la primera.
El amor propio es la fuente del cariño que decidimos repartir a otros, sin él, no hay manera en que reconozcamos cuando alguien nos ama de verdad pues, el amor ajeno debe hacer eco en el amor propio, pues éste debe ser recíproco y no puede faltar en alguno de los dos lados.
El amarse a sí mismo, fortalece la capacidad de amar, dotándonos de la inteligencia emocional suficiente como para poder colocarnos en los zapatos del otro. Esta cualidad, es una de las más importantes para poseer tolerancia en la pareja, prívate de ello y estarás amando en medio de una nube tóxica donde todo lo que hace esa persona que tienes al lado, parece incorrecto o insoportable incluso.
Si quieres amarle, ámate tú completa, con todos tus defectos y buscando ser mejor cada día, para que en un futuro, cuando te vean, observen a una persona llena de tanta seguridad que sepan que, si elijes, será porque tienes en claro que a pesar de que puedes ser feliz sola, has dado la oportunidad a alguien para compartirle tu vida.