Uno puede pensar que lo peor de que alguien acabe con su vida es que no se le volverá a ver, sin embargo, lo peor es lo que los familiares y amigos deben tolerar. Dicho peso, genera un efecto Werther, o, personas que se quitaron la vida en cadenas.
Entre las causas de fallecimiento no natural, quitarse la vida ocupa el primer puesto. Hay más personas quitándose la vida que siendo asesinadas. Terrible ¿Cierto?
Qué es el efecto Werther
Se le denomina a efecto Werther, al quitarse la vida por la admiración o angustia generado por otra persona que también acabó con su vida, genera en la nueva víctima.
Es casi una epidemia, y en algunos casos, se ha vuelto masivo.
Esto se nota cada vez más en poblaciones en riesgo, las cuales observan el quitarse la vida, como la mejor manera de escapar de sus problemas.
Países primer de primer mundo, suelen ser los primeros en la lista, ¿Por qué?
Algunos países poseen estrictas políticas de trabajo que someten a sus empleados a enormes jornadas de trabajo, generando traumas que provocan estrés y depresión.
Por otra parte, otros países más prósperos y con horarios flexibles, dejan tiempo de sobra para el ocio. El ocio en exceso, deja que la mente divague y profundice en problemas emocionales de forma más intensa.
Origen del efecto Werther.
El efecto Werther proviene de una novela, y no del fallecimiento de alguien. La novela se titula “Las penas del joven Werther de Goethe”.
En dicha novela, Werther termina con su vida. Werther estuvo enamorado por años de Lotte, personaje principal después de Werther y quien no le corresponde.
En 1974, David Phillips, notó un aumento notorio en los actos de quitarse la vida luego de que se publicara la novela, bautizando así a la ola de auto-fallecidos de jóvenes que intentaron imitar la manera en que el protagonista acabó con su vida.
Pero, el efecto Werther va más allá de autoasesinato en cadena. Nace como un intento de imitación.
Finalmente, el efecto Werther se refiere a los actos de quitarse la vida que surgen, no por la falta de alternativas para salir de un problema, sino por ir detrás de otra persona que cometió dicho acto, por admiración, amor o incluso, fanatismo.