Aunque se haya fallado en las relaciones amorosas, las mujeres son de temple fuerte y de un carácter indómito, por eso la fortaleza siempre está de su lado en cualquier circunstancia que se proponga.
El corazón de una mujer es su mejor arma, aunque sensibles es a veces, tiende a ser de acero ante las circunstancias de la vida, y toda mujer sabe sobreponerse del dolor.
Frases celebres como “una de las cosas más difíciles en la vida es dejar a quien amas” o “la peor de morir de amor es que no mueres”, y es así, el amor es el fluir del sentimiento desbocado hacia alguna persona.
La vida en pareja muchas veces es la ideal, pero a veces se convierte en un caos si no se escoge a la persona indicada, es por eso que muchas veces en el afán de ir buscando esa media naranja, nos lleva a una vida de fracaso.
Asumir el fracaso
Entender que todas las personas están completas y que no necesitan de otra mitad y tener al corazón de una mujer sano, no como nos han hecho creer, es la base y lo importante para tomar las riendas de una vida feliz.
Nacemos con el concepto de que hay que esperar a esa media naranja que nos va a ser feliz, y que cambiará nuestra vida por completo, pero no entendemos que si nuestro corazón de mujer está sano, todo lo está.

No entregues tu corazón de mujer aunque no lo entiendas, no dependemos de nadie y somos capaces de entregarle nuestros sentimientos a Jesús, para que el nos moldee y nos haga instrumento de su obra. El si nos llenó de amor.
Distráete y se feliz
Distráete y sé feliz, no dejes que el amor que no tiene cimientos y las obsesiones por alguien te quite tu paz. Dios te ama.
Todos estamos completos, y en si guardar nuestro corazón es lo más importante para no ser victimas de heridas ni de falsas palabras que quieran lastimarlo, una vida llena de felicidad es una vida de buenas decisiones.
La dependencia quedó relegado al pasado, hoy es momento de tener una independencia de los sentimientos y tomar las riendas de la felicidad y de la dirección que pueda tomar tu vida.
Basta de esa dependencia emocional, de querer buscar en alguien el reflejo y el diseño perfecto.
Sé madura
Todo recurre en entender que tenemos un corazón de mujer dispuesto a ser restablecido con la palabra de Dios, somos hijas del rey y no hay nada en el mundo que nos pueda debilitar si creemos fielmente en su palabra.
Hombres cuídense de herir el corazón de mujer, pidan perdón, pues es un tesoro