El amor que debes mendigar, no se considera amor, sino falta de dignidad y sobre todo, falta de respeto hacia ti mismo. Cuando se quiere a alguien en realidad, le cuidas y evitas que esa persona sufra, pero si le pones a mendigar tu cariño, estarás haciendo todo lo contrario. Por ello, cuídate de esos falsos amores que solo te arrojan las migajas del pan.
Vales mucho como para alimentar tu espíritu de las sobras de los demás. En tal sentido, nunca te menosprecie y nunca aceptes esos amores que te dan de comer solo a medias. Aliméntate de esos amores que sí demuestran su cariño y que no se buscan llenar a partir de tu humillación.
Todos los seres humanos tienen la capacidad de superar así mismo y de imposibilitar el hecho de que alguien se aproveche de ellos. Esto se logra por medio de la auto-valoración y el reconocimiento del amor propio y la dignidad.
Ten la suficiente autoestima como para saber cuando alguien no te quiere del mismo modo que tú lo haces. Ama intensamente, pero mantente inteligente, pues quien pierde la cabeza por amor, lo pierde todo.
Si has caído en el juego de alguien que solo ofrecía sus migas, seguramente aceptarlo sea un trabajo duro. Ese tipo de amores no merece tu duelo, sino tu indiferencia. No le des importancia a quien nunca te valoró y verás como superar ese tipo de amores será pan comido. Sí, tómate el tiempo para enfadarte y fantasear, pero no sucumbas y evita perder el control. Siempre mantente consciente de tus emociones y domínalas, pues esto es lo único que te garantizará el darte cuenta de que alguien solo te ofrece sus migajas en vez de un amor verdadero.