Amar es algo apto solo para valientes, y los valientes deben pagar el precio de dicha valentía.
No es algo apto para cobardes, pues quien no es valiente, no es capaz de confrontar todos los retos y sacrificios que supone tener a alguien que amas.
Por eso, cuando le tengas, no dudes en confesarle que le quieres, le amas, le haces falta en tu vida y que te vuelve loco.
No es cursi, es simplemente parte de esa valentía que debemos pagar por tener al lado a esa persona que nos hace sentir el romance por cada poro de nuestra piel.
No temas en tomar su mano y darle un beso inesperado en público mientras comparten un café.
No temas en verla a los ojos y apartar su cabello mientras le confiesas que es lo más hermoso que jamás has visto.
No temas de ser cursi, pues, cuando se trata de amor, cualquier cursilería se vuelve un acto de heroísmo.
Son más las parejas que acaban en la ruina por no decirse “Te amo” que las que terminan sintiendo la felicidad en sus manos por expresarlo cada momento que se les es posible.
No seas como la mayoría, sé como esa minoría que aún ama con intensidad y sin sentir vergüenza, pues, para amar, las penas deben dejarse de lado.
