Existen distintos tipos de relación de pareja. Esta desde la más tierna y la más melosa hasta la más antipática y envenenadora. Algo tan delicado como el tema de los sentimientos son muy riesgosos y podrían herirnos si no actuamos.
Una relación toxica es aquella que básicamente genera en ti todo lo contrario que debería generarte una relación amorosa fructífera. Las consecuencias de una relación de este tipo pueden afectarte con mucha severidad.

Debes de tener mucho cuidado con respecto a la elección que tomes para la persona con la que quieras estar. Errar es de sabios, dicen por ahí. No obstante, tú puedes dirigir el rumbo de tu vida.
Posibles consecuencias
Las consecuencias de tener una pareja toxica pueden afectar a tu salud psicológica y física. Por ello, debes saber que elegir a la persona ideal es un proceso que se realiza en meses, si es que quieres conocerla al 100 %.
La agresividad es de las consecuencias más problemáticas y una de las primeras en reflejarse. Esta puede llegar a dañarte tanto verbal como físicamente, y puede involucrar tanto a los integrantes de la relación como a sus amistades.
Las bajas de autoestima, los decaimientos emocionales, los menosprecios propios son uno de los síntomas más comunes en los individuos, y por lo regular, tienen a afectar a uno solo de los involucrados.

Acompañado de alguien tóxico, notaras como rápidamente te sentirás mal, situación que con el tiempo ira empeorando. A tal punto en que casi ni te reconozcas a ti mismo por tener la necesidad de “complacer” a tu pareja.
Señales de una relación tóxica
Son diversas las señales que podrían presentarse al momento de identificar a tu pareja como toxica. Por ello, estas señales que veras a continuación te ayudaran bastante para que analices tu estado amoroso actual.
Te sientes culpable por todo: Es lógico que te des cuenta de que tu pareja es toxica cuando a la hora de presentar altercados, siempre encuentra la manera de hacerte sentir culpable por errores que quizás no cometiste.
Falta de amor propio: cuando empiezas a poner la felicidad de la otra persona antes que la tuya, es una clara señal de que eres muy complaciente y que sientes mayores intereses por el estado de ánimo del otro antes que el tuyo. Mal hecho.
No puedes crecer como persona: una relación sana, da cabida al crecimiento individual de cada quien. Vas por un muy mal camino cuando sientas que no puedes cambiar porque a tu pareja no le gustaría.
Justificas los errores de tu pareja con excusas: Tienes miedo de decirle a tu pareja algo que te molesto de ella, cuando tuviste las agallas de decirle, ella se enojo y sacas excusas para ignorar su error.

Tu objetivo es hacer que tu pareja cambie: en este caso, te vas a perder a ti mismo tratando de cambiar a la otra persona. Vas a sucumbir ante tus incertidumbres antes de arreglar el déficit emocional que sientes con respecto a tu relación.