Hay 4 clases de parejas, pero solo una logra estar unida para siempre. Lo anterior lo confirmó una investigación que vio la luz en la revista Journal of Marriage and Family. Ogolsky y sus colegas estudiaron la evolución de 376 parejas en su veintena durante 9 meses. Los participantes diseñaron una serie de gráficos para enseñar cómo su compromiso se iba alterándose (en una escala de 0 a 100) e indicaban detalles concretos que habían influido en su intención de casarse.
Aparte de estudiar los gráficos, los investigadores entrevistaron mensualmente con las parejas y estudiaron los distintos pasos que dan éstas en su evolución hacia el casamiento o la ruptura.
Tras examinar todos los datos, Ogolsky concluyo de que cada integrante de la pareja puede clasificarse en 4 patrones de compromiso, los cuales determinan en gran medida el futuro de la relación.
“Algunos patrones que determinan el futuro de la pareja”

- Dramático:
Consiste del grupo más numeroso (un 34% de los participantes). Las relaciones con uno de sus miembros en este perfil tienen muchos altibajos emocionales y duran más tiempo distanciado que el resto de relaciones. Además, los sujetos que contienen este patrón tienen poco apoyo de sus familiares y amigos. Según la investigación, estos individuos tienen el doble de probabilidades de generar una separación que cualquiera de las otras clases de pareja: la mayoría de las personas que participaron en la investigación terminaron con sus relaciones durante los 9 meses del mismo.
Hay que mencionar, además, que este es la clase de perfil que más coincide en una sólo pareja: el 55% de los participantes dramáticos estaban saliendo con otra persona de esta misma clase.
- Centrado:
Estos seres (bautizados en inglés como ‘partner-focused’) son aquellos que valoran al compañero por encima de cualquier tipo de cosa. Se centran en el pensamiento de que “la pareja es el centro del universo”. Claramente esto es positivo para el futuro de una relación amorosa: las parejas con algún integrante en este tipo suelen finalizar en boda, pues verdaderamente están muy enamoradas. En el estudio representaron el 30% de la muestra, aparte, muchos de los sujetos de este perfil estaban saliendo con personas de la misma categoría (un 46%).
- Social:
Este tipo de individuos (el 19% de los participantes) están demasiado influenciados por su interacción con su entorno social, esencialmente con familia y amigos. Pese a esto, su compromiso con respecto al matrimonio, tras el de las personas centradas, es el que menos cambia.
Las parejas con miembros de este perfil, además, las que más está basada su amor en el compañerismo y la amistad, lo que es muy bueno para el futuro de la pareja. Son seres humanos que tienen más pánico a casarse, pero tienen un nivel de separación muy bajo, por lo que la evolución de su compromiso es algo lenta pero segura.

- Conflicto:
Por muy raro que parezca, las personas que se pasan el día discutiendo con su pareja (el 12% de las estudiadas) estos contienen un patrón de compromiso mucho más estable que las dramáticas. Las parejas con integrantes de esta clase tienen un increíble número de crisis, pero son capaces de resolverlos y no otorgarles tanta importancia, al contrario de lo que sucede con las parejas de perfil dramático, que experimentan variaciones abruptos en la relación que pueden dar al traste con ésta de un día para otro.
Según Ogolsky las parejas con miembros de este tipo de categoría suelen basarse en el amor a pasional, que puede tener un fin tumultuoso si no evoluciona hacia el amor compañero que, como conocemos, es el que suele funcionar a largo plazo.
“A las personas les gusta sentir que están haciendo progresos como pareja”, mencionaba el doctor en la presentación del estudio. “Si no lo están haciendo y, de hecho, la relación está en peligro pueden tener recuerdos distorsionados que les ayudan a sentir que siguen hacia delante, pues necesitan una justificación psicológica para permanecer en la relación”.
Por esto, asegura el psicólogo, que es bueno echar la vista a atrás y reconocer cuál ha sido de verdad la evolución de tu pareja. Todas las relaciones de parejas pasan por situaciones mejores y peores, pero si tu compromiso siempre ha sido un chiste no hay ningún motivo para que continúes manteniendo una relación que sólo genera daño mutuo.