El daltonismo es una alteración visual que provoca que las personas perciban de forma anómala o confundan colores. El daltonismo debe su nombre a John Dalton, un químico inglés que fue el primero en publicar un artículo científico sobre esta alteración en 1798. Este científico, además, era daltónico.
El daltonismo se produce por una mutación genética, lo que lo hace una condición hereditaria. El cromosoma responsable de codificar los colores rojo y azul es el cromosoma X, por lo que afecta más a los hombres que a las mujeres.
Así, se estima que aproximadamente un 8% de los hombres son daltónicos, frente a un 0,5% de mujeres. En cambio, el color azul está relacionado con el cromosoma 7 y afecta de misma forma a ambos sexos.
En la retina, ese tejido sensible a la luz en el que se proyectan las imágenes en el interior de nuestros ojos, se encuentran los fotorreceptores. Existen dos tipos de fotorreceptores: los bastones y los conos.
Los bastones son las células especializadas en percibir el contraste de las imágenes, y por ello en la visión en blanco y negro. Los conos, los expertos en color. El color se recibe gracias a unas ondas electromagnéticas con distintas frecuencias que tienen lugar por el reflejo de la luz.
- Conos L o de longitud de onda larga: perciben el color rojo.
- Conos M o de longitud de onda media: asociado al color verde.
- Conos S o de longitud de onda corta: asociado al color azul.
Estos fotorreceptores se concentran en la parte central de la retina, la fóvea. Esta área es la que recibe mayor luminosidad y la que proporciona mayor nitidez. En la fóvea no se encuentran bastones, los cuales se encuentran alrededor de la misma. En la zona intermedia es donde podemos encontrar mezcla de conos y bastones.
La acumulación de conos especializados en tres (3) colores es lo que hace posible percibir miles de colores gracias a su combinación.
Tipos
- Acromatismo: No se presentan, o tienen anomalías en los tres tipos de conos. Las personas con este tipo, que son 1 de 100.000, perciben en escala de grises.
- Monocromatismo: Solo tienen o solo les funciona adecuadamente uno de los tres tipos de conos.
- Dicromatismo: Solo un tipo de conos está afectado. A su vez, se divide en: Protanopia: no perciben bien el rojo. Deuteranopia: afecta al color verde. Tritanopia: el color azul es el deficiente.
- Tricromatismo anómalo: Es el tipo más prevalente. En este caso, la persona posee los tres tipos, pero alguno de ellos está moderadamente afectado. Así, aunque puede percibir la mayoría de colores, tiene dificultades para diferenciar algunos de ellos. Al igual que el dicromatismo, puede dividirse en protoanómalo, deuteroanómalo y tritanómalo.