Un día vas a conocer a alguien que te hará sentir en casa
La vida es todo un proceso, muy complejo por cierto. Pero, la verdad, es que debe ser así, la vida se trata de muchas cosas. De superar pruebas que nos hagan preguntarnos una y otra vez si vamos por buen camino, si tomamos la decisión correcta, o si estaremos con la persona adecuada.
Pero, esto último si es del todo cierto, pues llegará el día en que conoceremos a alguien que nos hará vibrar por completo, que nos despertará las emociones y los sentimientos más hermosos, nobles, y verdaderos.
El amor llega, así tan de repente, aunque suene de película. Un día, vamos a conocer a ese alguien tan anhelado que nos hará sentir en casa, seguras y protegidas. Alguien con quien vamos a querer pasar la noche, despertar por la mañana y acurrucarnos en sus brazos. El hombre que hará que toquemos las estrellas y respiremos el cielo, y no vamos a querer despertar de ese mágico momento.
Un día vamos a conocer a alguien que nos hará sentir en casa, con el que podremos hablar a través de miradas, gestos y palabras que solo nosotros entenderemos. Un día, nos sentiremos en paz y descubriremos por qué las relaciones pasadas no funcionaron.
Un día vamos a conocer a alguien que nos dejará entrar a su mundo, que nos va a compartir sus sueños, miedos y ambiciones. Que va a estar ahí cuando todo marche mal y nos va a aplaudir cada una de nuestras victorias.
Un día va a llegar la persona que nos ponga a prueba, que rompa muestras emociones, tanto que nos hará amarnos como nunca. Porque aprenderemos a querer bonito, sin celos, sin inseguridades y con mucha luz, con la certeza de que esa persona es libre y al mismo tiempo está comprometida con el amor que nos une.
Un día vamos a sentir que nuestra alma tiene un espejo, que nuestro reflejo lo entiende muy bien la otra persona y soltaremos los miedos. Porque vamos a estar listas, porque nuestras relaciones pasadas nos enseñaron las heridas, las que para ese entonces ya estarán sanadas.
Un día vamos a conocer a alguien que nos hará sentir en casa, se convertirá en nuestro hogar. El refugio que por años habíamos estado anhelando, un día todo estará bien y vamos a querernas tanto, que lo único que podrá hacer la otra persona es amarnos más.
Un día, todo marchará tan bien, que nos sentiremos inmersas en un cuento de hadas.

