Las señales que envían o enviamos por medio del lenguaje corporal manifiestan si nos están coqueteando, por lo que debemos conocerlas para estar preparados y saber como actuar.
El lenguaje corporal es algo que todos transmitimos y no todos pueden detectarlo o al menos asegurar lo que nos transmite, por lo que es bueno saber si nos están coqueteando, ya que a veces tomanos las señales equivocadas.
Cuando no sabemos si nos están coqueteando o no puede generar varias cosas, una es que quizá el amor de nuestra vida este frente a nuestros ojos o que la otra persona este teniendo un concepto distinto a lo que somos. 
Quien coquetea debe también de captar señales de la otra persona, eso le evitara disgustos al pensar que él o ella muestra una actitud grosera, que es mal educada o simplemente mala persona bajo su propio concepto.
Hay varios puntos que se deben revisar en la otra persona para saber si nos están coqueteando o no, para saber de igual manera como actuar o en su defecto, que hay que responder si hay una pregunta incómoda después.
Expertos señalan que algo primordial del coqueteo está en la mirada, si los ojos se quedan fijos en nosotros es que realmente le atraemos a esa persona, si nos devuelve la mirada ese es el primer flechazo y una conexión única.
Sabremos que nos coquetean cuando buscan por medio del movimiento de su cuerpo y los ademanes al hablar que voltiemos a mirar a esa persona, se muestran interesantes en lo que platican.
Y claro, cuando la gente no duda y siente atracción indiscutiblemente toma la palabra, allí se notará como se nos acerca muy distinto que a los demás y tiene iniciativa para iniciar conversaciones.
El amor a primera vista si existe y cuando uno es un poco incrédulo, aunque notamos interés no sedemos, expertos señalan que solo ocupamos medio segundo para sentir algo por alguien más
Si queremos saber si quien tenemos enfrente se siente a gusto a nuestro lado, solo es cuestión de mirar los pies, señalan que cuando estos forman una “V” significa que está cómodo (a) y nos invitan a ocupar su espacio.
Y claro, no hay mejor demostración como sentir esa adrenalina, la temperatura sube y el cuerpo no puede negar lo que hay frente a el, si sentimos coqueteo y reaccionamos, pensamos un poco antes de actuar y debemos recordar las señales para que no seamos nosotros quien este enviando las equivocadas.