¿Cómo decir que amas aquello que te marca una herida cada vez que dice o hace algo? ¿Cómo puedes considerar que te sientes bien al lado de alguien que te ha sacado tantas lágrimas? ¿Acaso nunca aprendiste de tus viejos desamores? ¿No comprendiste que si tú no te valoras más nadie lo hará por ti?
Las personas tienen que dejar de llamar amor a sus verdugos y deben empezar a entregar el corazón a quienes de verdad demuestran un interés por cuidarlo. Si esa persona te causa más angustias que sonrisas, no tiene sentido que permanezcas a su lado. Cada día son más las personas que relacionan la dependencia, el sufrimiento y el caos con el amor, como si estos fuesen síntomas de una relación “normal”.
No se dan cuenta que caen en una relación tóxica y que el trato que les dan sus parejas, son el reflejo de lo que creemos que valemos en realidad. Si crees que vales poco, no esperes a tener una relación estable, porque lo que tendrás no será más que algo mediocre. Si crees que vales mucho, entonces el amor no lo conseguirás tan fácil, pero cuando llegue, sabrás que te has enamorado de una luna, un sol, una galaxia y no una simple estrella fugaz que quería jugar contigo.
Porque mientras más nos amamos, más difícil es que alguien llegue a nuestro pecho, y eso es bueno, porque cuando se trata de entregar el corazón, todos, sin excepción, deberíamos ser exigentes.
Exige el amor que crees merecer, acéptalo y por encima de cualquier cosa, no pierdas tu libertad emocional.