El cansancio psicológico no sólo afecta a nuestra mente, también afecta el cuerpo a través del estrés y otros síntomas de trastornos emocionales. El cansancio psicológico se presenta como producto de muchos “demasiados” y muchos “pocos”, ¿Cómo es eso?
Cuando tenemos demasiadas responsabilidades, demasiados problemas, demasiados conflictos, demasiadas tareas que resolver y demasiados lugares a donde ir, el cerebro colapsa y entra en un estado de negación donde hiberna de todos los demasiados, haciendo que renuncie a todas las actividades para forzar un estado de reposo.
Por otra parte, los demasiados “pocos”, se refiere al poco tiempo para uno mismo, pocas horas de sueño, poco tiempo para socializar y poco descanso. Esto es un efecto natural de los demasiados que también contribuyen al colapso de la persona.
¿Cómo afecta el cansancio psicológico a nuestra interacción social?
Las personas con alto cansancio psicológico suelen estar en un estado más defensivo, irritable y de estrés. Las interacciones sociales se limitan a las que tengan que ver con solventar las responsabilidades o los “demasiados”, haciendo que un rato con los amigos o posibles parejas, sea casi inexistente.
Estas personas sufren de una baja interacción social para el ocio y suelen tener relaciones amorosas que no superan los dos meses, puesto que se les hace difícil salir de su rutina y casi nadie está dispuesto a estar con una persona que no les dedique tiempo.
Por último, las consecuencias del cansancio psicológico no sólo se presentan con la poca interacción social. La fatiga, falta de concentración, sueño en horas que no son para dormir, irritabilidad, sensibilidad emoción, gripes constantes y deficiencias en el sistema inmunológico, son otro de los síntomas que una persona con cansancio psicológico presenta.