La forma o manera en que veamos la vida y la enfrentemos tiene que ver, en su gran mayoría a esa educación llena de valores que recibimos en nuestra niñez, la cual comenzó en casa y se fortaleció en el colegio, es esta nuestra principal base, en donde a partir de allí, sacaremos nuestras propias conclusiones y manera de ver la vida.
Teniendo en cuenta, que también existen otros factores que podrían llamarse secundarios, pero de igual modo, tienen mucho que ver con la manera ver la vida, estos al igual que la educación influyen mucho en la realidad que construyamos, y es la interacción con otras personas, pues a partir de aquí puede cambiar nuestra percepción, patrones de vida y, en definitiva, nuestra historia. Estamos inmersos en la subjetividad.
Kant, Piaget y Paul Watzlawick son partidarios de esta perspectiva. Esa en la que un mismo fenómeno cobra múltiples significados dependiendo del observador que esté presente, esa que nos recuerda que, de algún modo, no somos poseedores de la verdad absoluta y que la vida tiene tantos matices como personas habitan en el mundo.
Esto es lo bonito y lo complicado. Bonito porque nos enriquece y complicado porque, a menudo, conlleva un ejercicio de responsabilidad, humildad y aceptación.
Estar conscientes de que otras personas interpretan las situaciones de manera o forma distintas es importante y, de algún modo, nos conlleva a un ejercicio de empatía. Tener siempre presenta que las personas que tenemos alrededor puede ofenderse con algo que para nosotros puede pasar desapercibido nos mantiene atentos. Porque, a menudo, no es tanto lo que sucede sino cómo lo experimentamos cada uno.
En definitiva, no se trata tanto de convencer y exigir a otras personas que tengan nuestra misma visión sobre la vida, sino de intentar comprender y averiguar cómo y por qué lo perciben de esa manera, y esto se logra si por un instante nos ponemos en su lugar y tratamos de ver la vida a través de su mirada.
Porque solo cuando entendemos que cada persona puede tener una opinión diferente y que su forma de percepción, pensamientos, ideas y acciones se forman a partir de su biografía e historia de vida, es cuando verdaderamente seremos capaces de establecer relaciones sanas y sinceras. De lo contrario, viviremos en medio de una marea de enfrentamientos y conflictos.
Este tema nos lleva a citar y afirmar las sabias palabras del escritor, guionista y director de cine estadounidense, Paul Auster:
“No hay una sola realidad. Existen múltiples realidades. No hay un único mundo. Sino muchos mundos y todos discurren en paralelo… Cada mundo es la creación de un individuo”.