Ay, el amor a distancia…algo que a algunos gusta y a otros asusta. Hay quienes lo han probado y quienes no, quienes reniegan de él y quienes lo prefieren por encima del amor “de cerca”.
En el amor a distancia es cuando el sentimiento se pone a prueba. Asuntos como la confianza, el sacrificio y la entrega son claves para mantenerse en pie, sin caer en la monotonía o en la infidelidad.

Y es que esto ocurre debido a que entre todos los elementos que conforman una relación el que falta es el contacto íntimo, ¿y cómo sobrevive una pareja en estas condiciones?
En teoría cualquier vínculo de este tipo es hermoso y significativo mientras no se violen las reglas. Lo malo es que hay mayor propensión a la infidelidad y la monotonía, pues restar contacto físico no da muchas opciones para compartir a plenitud.
Tener el deseo carnal suspendido no es para nada bonito, y es por ello que es más fácil buscar una noche de aventura si tu pareja está tan lejos. Esto no nos hace débiles si fue sólo un desliz, pero debemos tener cuidado con que no se nos convierta en un hábito.
De igual manera, sentir atracción física por alguien más no implica infidelidad: lo que no está bien es ocultar a tu pareja tu inquietud, pues capaz también él la tenga.

Así que la regla de oro es la honestidad, así duela. Ahorrémonos un dolor innecesario sólo por capricho.