La actitud y los valores de la persona que aspira a ocupar un puesto de trabajo se vuelve un criterio esencial. Y más si la compañía tiene una filosofía de trabajo.
En las empresas saben que elegir a un candidato sólo por sus méritos y luego hacer que interiorice los valores y actitudes necesarios para funcionar bien es un proceso lento, costoso y que no tiene por qué llegar siempre a lo que se buscaba.
Por ello, se prefiere considerar que los elementos actitudinales deben estar presentes desde el primer momento en cada candidato antes de integrarlos en la organización.

Por ende las siguientes actitudes te darán una ventaja en tu entrevista de trabajo:
. Asertividad: Es la capacidad para comunicar aspectos importantes, ya sean positivos o negativos
. Amabilidad: Sirve para mantener un clima de organización adecuado, por lo mismo que se interactua con mucha gente.
. Tener Proactividad: Alguien proactivo entiende que la entrevista de trabajo es un espacio de diálogo, y no una conferencia en la que cada persona emite mensajes de manera unilateral.
. Ser Curioso: La muestra de interés por la organización a la que se aspira pertenecer.
. Espíritu práctico: El aspirante debe demostrar ser una persona realista, con los pies en el suelo, que no se deja distraer constantemente por planteamientos en abstracto.
. Actitud receptiva: Debes mostrar una actitud proactiva, pero también tienes que saber cuándo escuchar.
. Orientación hacia los resultados: Saber cuáles son los fines últimos de la organización, y hacer que su actividad quede enfocada hacia estos fines y no hacia otros.