Cuando culminamos una relación amorosa, solemos pasar por lo mínimo unos tres días totalmente destrozados, sin salir, llorando a cada rato. Nuestros amigos o familia se convierten en nuestros terapeutas, ya que nosotras estamos muy acostumbradas a sacar cada uno de los sentimientos que cargamos.
No obstante, los hombres parecen ser totalmente inmunes a esto y el fin de semana luego de una separación, salen con sus amigos como si nada fuera pasado. Al parecer no se encuentran afectados por el hecho de finalizar la relación y eso a nosotras nos hiere demasiado.

Pero la pura verdad es que sí les interesa. De hecho, es posible que nunca se repongan de esa separación después de una relación tan significativa.
De acuerdo con una investigación publicada en SAGE Journals la cual evaluó la respuesta de algunos eventos de la vida de 2 mil hombres y mujeres divorciados, los hombres no tienden a superar de manera adecuada sus relaciones anteriores y significativas.
Por su lado, las mujeres de la investigación manifestaron indicios de haberse vuelto más extravertidas en los años posteriores a sus divorcios, mientras que los hombres se pusieron inestablemente emocional raíz de la ruptura.

Esto indica que aunque al comienzo nosotras nos vemos mucho más afectadas, lo superamos a poco a poco, mientras que los hombres guardaran los sentimientos tristes que rodean la separación amorosa en los próximos años (al menos un rango de 6 y 9 años, que fue la duración de la investigación).