Según expertos de la Asociación para la Ciencia Psicológica, formada por varias universidades de Estados Unidos, existen 7 claves para que una mujer pueda ganar una discusión de manera inteligente. El truco es sencillo, deben enfocarse en el cómo y no tanto en el por qué.
Según un artículo de “El País”, la conclusión del estudio se basó en un análisis cercano de los debates políticos, en los que se observa que ellos asumían una actitud poco defensiva, poco agresiva y más ofrecida resolver el problema, aceptando siempre que, cuando sus ideas no eran suficientes para resolverlos, podían juntarlas con las de otros políticos para hacer que el problema general pudiese resolverse.
Se oye fácil y hasta un poco utópico, pues decirlo es una cosa, pero llevarlo a cabo en una campaña electoral, por ejemplo, es realmente difícil, pues cada uno intentaba defender sus propios intereses por encima de si tenían o no la razón, solo con la finalidad de ganar. Pero esta actitud no era mostrada al público por medio de sus palabras en las discusiones abiertas, sino por medio de sus acciones.
Por ello, asumiendo que tu relación es un paralelismo del ámbito político, pues en realidad lo es, pues trata sobre dos personas que están para solventar problemas generales y no para competir para ver quién tiene la razón, podemos decir que hay 7 claves para solventar el problema de manera inteligente.
1.- NO ALTERARSE.
El problema con muchas mujeres es que suelen entrar en un estado de histeria al ver que le llevan la contraria o que no tienen razón. Según la asesora comunicacional Teresa Baró, la clave es no ponerse a la defensiva y aceptar que las ideas de la pareja son factibles para solventar un problema.
2.- ASUME QUE TU PAREJA TAMBIÉN TIENE PARTE DE LA RAZÓN.
Una vez que logras dejar de estar en una posición defensiva, aceptar que tu pareja tendrá parte de razón se hará mucho más fácil. “Si valoro su punto de vista o admito que tiene parte de razón, el otro tendrá una actitud más positiva y por lo tanto estará dispuesto a escuchar”. Dice Teresa Baró.
3.-MEJORA TU ARGUMENTO.
Cuando logramos mejorar la manera en que presentamos nuestras ideas, los hombres suelen ser más receptivos. Una cualidad que tienen ellos es la de buscar defectos y contradicciones en las ideas de los demás. Una mujer que pierde el control de la discusión, puede empezar a lanzar ideas al azar, guiada por la frustración de no tener la razón. Un argumento bien planteado, ayuda a mostrar tus ideas de una manera más ordenada, sin posibles contradicciones y será mejor recibida por tu pareja.
4.- INTELIGENCIA EMOCIONAL.
La inteligencia emocional es la capacidad de controlar los sentimientos y redirigirlos cuando estos intentan salirse de control. De esta forma, Miguel Ángel Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Inteligencia Emocional (ASNIE), pone de manifiesto que “la inteligencia emocional nos va a permitir darnos cuenta de cómo nos encontramos emocionalmente en estos momentos y cómo se encuentra la otra parte. También nos ayudará a decidir si nuestras emociones son las adecuadas para conseguir nuestro objetivo (persuadir, negociar, no ceder, etc.)”. Esto es importante al momento de ganar una discusión, porque podemos entender que “ganar”, no siempre significa tener la razón, sino llegar a un acuerdo en que las 2 partes logren entenderse.
5.- EVITA HACERLO PERSONAL.
Cuando tenemos una conducta defensiva, tendemos a tomarnos todos los problemas como algo personal y nos enfocamos en aquello que puede afectarnos a nosotros directamente, pero no pensamos en cómo le afecta a la otra parte ni mucho menos en cómo resolver el problema.
6.- TU CUERPO TAMBIÉN HABLA.
Hasta un 60% de las cosas que se dicen, son manifestadas por nuestro lenguaje corporal. De hecho, antes de que existiera un lenguaje predeterminado, era el lenguaje corporal la manera en que podíamos entendernos con otras personas, así como los animales. Trata de nunca mostrarte indispuesta a escuchar, incrédula o muy orgullosa, porque la otra parte dará por entendido que tu predisposición a resolver el problema será igual a cero.
7.- ¿VALE LA PENA?
Finalmente, a veces la mejor manera de ganar una discusión es evitándola. Muchas de las veces que nos sumergimos en una, ni siquiera nos tomamos el tiempo para preguntarnos si realmente vale la pena. Si ves que es un problema el cual no tiene caso discutir, no dudes en ceder la razón a la otra persona y que lo resuelva como mejor le parezca. Muchas veces, la mejor manera de ser feliz es simplemente no discutiendo cosas sin sentido.