El amor es un sentimiento profundo y sumamente puro, sin embargo es causa de muchas interpretaciones herradas que pueden herir a cualquier persona.
En muchas relaciones se tiene la idea de que el amor significa posesión, celos o control, haciendo que esta se vuelva toxica, llevándola la mayoría de veces al fracaso.

Cuando llega el que la relación se acaba, a los involucrados, muchas veces se les hace difícil asimilarlo e incluso aceptarlo y seguir adelante, aquí es donde es primordial el mantener un equilibrio emocional.
Importancia de dejar ir: Al momento de una ruptura o desilusión amorosa, es común que la persona se sienta derrotada, exhausta, cansada, triste o decepcionada y aquí es donde entra en juego la regulación emocional.
Esta consiste en la capacidad que tiene una persona de influenciar voluntariamente sus propias emociones, esta es esencial en momentos de inestabilidad emocional.
Para ponerlo en práctica, debemos ser capaces de abrirnos a las emociones, saber identificar qué es lo que sentimos y prestar atención a lo que requiere nuestro cuerpo.

Es decir, saber descifrarnos para poner en marcha tácticas que nos ayuden a disminuir la intensidad y la duración de emociones desagradables, cabe destacar que no se trata de eliminarlas.
Por el contrario, lo que se busca es guiar nuestra conducta de una manera positiva, teniendo en cuenta la información emocional recolectada, evitando que las malas emociones nos esclavicen.
Esto se realiza, con la finalidad de mantener un estado emocional estable, que nos facilite la tarea de aceptar que ese amor no era para nosotros y avanzar, sin caer en algún tipo de depresión.
De esta manera, nos abrimos a la posibilidad de experimentar nuevas cosas, incluyendo aquellas relacionadas con sentimientos y futuras relaciones amorosas.

Consejos:
- Primero tú. Es importante reconocerte como una persona fuerte, capaz de superar cualquier obstáculo, incluso lo concerniente a la finalización de una relación. Debes además trabajar en mantener tu autoestima alta.
- Aprende de ti, descúbrete, aprende a quererte y a estar en armonía contigo mismo. Acéptate tal cual eres y valórate, de esta manera podrás encontrar paz.
- Sé tú mismo. Se trata de actuar según tus valores, siéndole fiel a tus costumbres, ideales o hábitos.
- Vive el momento. Ten en cuenta que la vida pasa rápido por lo que debes aprovecharla al máximo, evitando sentimientos tristes, sufrimiento o depresión, ya que somos seres de amor y vinimos al mundo a disfrutarlo.
- Haz lo que te guste. Retoma actividades que habías abandonado, cambia tu apariencia, sal de fiesta con amigos y ten en cuenta que una ruptura no es sinónimo de fin del mundo, sino del nacimiento de una nueva etapa.
- Afianza tu personalidad. Mantén tu seguridad intacta, traza las metas que quieres seguir y visualiza el camino a tu propia felicidad.
- Recuerda que tu familia siempre estará allí para ti, apóyate en ellos, comparte, disfruta, esfuérzate por conocer gente nueva, tratando de no recluirte en tu hogar.