Todos, en algún momento de nuestra vida, nos vimos tentados a ser infieles. Por mucho que se niegue, una persona tiende a verse tentada por su lado más primitivo y natural, ese que le hace un ser humano. Pero es justo la facultad de elección, de decir NO, lo que nos hace humano y los que nos divide de los animales.
Una pareja esta formada bajo la idea de que, quien nos acompaña, está ahí para sernos leal y fiel del mismo modo que nosotros lo hacemos. Por ello, antes de sucumbir a la parte más primitiva y olvidarnos del compromiso en el que estamos y por lo que somos persona, debemos pensar lo siguiente:

RECONOCE TU DEBILIDAD.
Reconocer que todos podemos ser tentados, nos puede ayudar a afrontar dicho impulso del deseo. Esto no nos tomará por sorpresa y eso es una ventaja para poder decir que NO, cuando nos sentimos tentados.
PIENSA EN LAS CONSECUENCIAS
Piensa en lo mucho que te arriesgas a perder, en la seguridad que brinda la estabilidad con tu pareja y en si realmente valdrá la pena cambiar todos esos buenos momentos por un momento de debilidad.

USA TU CRITERIO Y SENTIDO COMÚN.
Solemos caer en las ganas de formar parte de una novela, de ilusionarnos con algo nuevo y retarnos a conquistar nuevos corazones. Es como si con el tiempo, quisiéramos ponernos a prueba para ver si aún somos capaces de enamorar. Usa tu sentido común, si estás con alguien es porque fuiste capaz de hacerlo y si aún lo sigue estando, es porque aún tienes esa cualidad por la cual lo enamoraste.
USA LA EMPATÍA
Intenta ponerte en su lugar y pensar si a ti te gustaría que el te engañase. Esta es la forma más fácil y clara de ver que lo que estás haciendo va a terminar mal, tanto para él o ella, como para ti.
VENCE LA CURIOSIDAD
Muchas veces, es mera curiosidad lo que sentimos. La atracción por lo desconocido es natural, pero es mejor que dejemos la cosas en su lugar y evitemos aventurarnos en relaciones efímeras solo porque no fuimos lo suficientemente fuerte como para decir NO.
EVITA EL DESGASTE
Piensa en el desgaste que puede generarte tener una doble vida. Las mentiras pesan y son una maleta con las que no todo el mundo es capaz de lidiar. De hecho, hace falta un nivel de inconsciencia profundo para que esta maleta no pese y genere el estrés y angustia que es propio de ello.
SE ABRIRÁN HERIDAS DIFÍCILES DE SANAR
Finalmente, piensa en las consecuencias finales del acto. Engañar a tu pareja causará heridas tanto en esa persona como en ti. La culpabilidad no se sana fácilmente y si lo amas realmente, debes saber que quizá nunca logres perdonarte.
Si bien es cierto que la tentación es natural y difícil de contradecirse, la voluntad es la mejor aliada del amor para enfrentarla. Recuerda que el amor en sí mismo es una decisión en la cual escoges respetar, valorar y ser leal a una persona que te está entregando todo de sí.