No existe nada peor que comprimir nuestras propias emociones. Y esto puede ser debido al pánico o a la inseguridad, la cual es por concedente de tener una baja autoestima, por poseer una falta de seguridad en uno mismo o porque nos encontramos rodeados de seres humanos completamente tóxicas ante las que nos cuesta mostrarnos o expresarnos tal cual somos.
Lo verdadero es que comprimir esas emociones puede terminar siendo una de las peores cosas que uno en la vida como ser humano podría realizar. Consiste de un comportamiento que contiene muy graves consecuencias ya sea tanto al nivel físico como al nivel psicológico.
Puedes finalizar explotando:

Cada momento que guardemos algo dentro de nosotros mismo, que bloqueamos por completo nuestros sentimientos, iremos elaborando una bola de gran tamaño, donde estaremos en riesgo de que eso estalle. Ya depende de la personalidad de cada persona la explosión será mucho mayor o menor, pero paso a paso empezaremos a estresarnos ya que perderemos el manejo y la gestión de nuestras propias emociones y lo común es proceder de manera agresiva. Expresaremos cosas muy hirientes debido a todas las emociones que hemos reprimido. Puedes ocasionar mucho daño a múltiples personas, sin despuntar la agresión física.
Pasar riesgo de depresión:

En este planeta existen personas que no llegan a examinar de frente el exterior, pero los daños internos son tan dificultosos que puede acabar en una grande y grave depresión. Se quedan completamente sin defensas que los proteja, no consigue la respuesta a todos sus problemas y con los sentimiento totalmente reprimidos al límite de la desesperación surge la temida y no deseada depresión.
La somatización:

Puede que sea una de los resultados más desconocidos de comprimir nuestras emociones. Nos encontramos frente a un desarrollo donde aquellos problemas emocionales se transforman en problemas somáticos. Tu organismo presenta en modo de dolor lo que no intentas de contar. Ejemplo cuando tenemos problemas y nos duele la cabeza o la espalda (solemos expresar lo de “aparte, me duele la cabeza” cuando debe ser “por eso me duele la cabeza”).
Daños en el organismo:

Más allá de esas migrañas o fuertes dolores de espalda, el hecho de comprimir las emociones te puede terminar dañando distintos órganos. Cada emocione se encuentra conectada con un órgano, así un gran incremento de enojo te puede culminar generando problemas de hígado, los grandes miedos ocasionan un efecto negativo en los riñones y la vejiga, la ansiedad ataca al estómago, el bazo o el páncreas y la depresión genera daño en los pulmones.
No solo las emociones negativas pueden provocar un daño a tu cuerpo sino también las que son positivas. El corazón o el intestino delgado pueden verse afectados por la alegría o la hiperexcitación. Por su lado, un gran exceso de dominio y autoridad sobre las otras personas nos puede finalizar generando desbalance en el intestino grueso.
Adicción a los farmacéuticos:

Si el termino adicción te parece muy fuerte la puedes variar por dependencia, pero algo preciso es que en múltiples ocasiones iremos al médico para que nos controle esos dolores que se presentan en nuestro cuerpo por medio de esa represión emocional, y si no nos terminamos abrimos ante el galeno, lo más cierto es que nos preinscriban algún tipo de medicamento para el dolor. No obstante, no existen medicinas que sanen la represión emocional y por múltiples y diferentes píldoras que ingiramos nuestros dolores y problemas no se esfumaran hasta que nos detengamos de comprimir nuestras emociones y sentimientos y demostremos todo lo que estimamos y sentimos.
Problemas de tiroides:

Otro de los efectos de comprimir nuestros sentimientos son los problemas de tiroides, ya sea hipotiroidismo o hipertiroidismo. Si decimos de hipotiroidismo manejo insuficiente de esta glándula obtendremos dolores musculares, cansancio extremo, tristeza y desánimo.
En cambio, cuando se genera cierto tipo de frustración o rencor por reprimirnos tal cual somos y nos comportamos según lo que esperan los demás de nosotros, o cuando nos planteamos objetivos difíciles de lograr y deseamos llegar a ellos lo antes posible podemos padecer de hipertiroidismo, incremento el metabolismo.