Sin duda alguna toda persona en esta vida deseamos en hallar al amor de nuestra vida, ese sujeto que con una simple mirada sea capaz de obsequiarnos un gran y hermoso te amo, esa que más que un simple novio o novia, marido o esposa, se vuelva en nuestro compañero de aventuras, llantos, logros, fácilmente en nuestro compañero de vida, pero ¿qué tan probable es esto? ¿Verdaderamente está el amor sincero o esa alma gemela que desde pequeños nos mencionaron que algún día hallaríamos? Y si es así, si esto es pura verdad ¿por qué entonces hay tantas separaciones? ¿Por qué cuando pensábamos haber conseguido a la persona ideal, sencillamente nos destruyeron el corazón?
Hay miles de definiciones y criterios sobre el amor, de las cuales muchas pueden que sean acertadas, otras ilusorias y otras tantas preferimos no creerlas por continuar viviendo en nuestra historia de hadas, mismo que una vez que idealizamos condenamos directo al fracaso.
Escucha:
Algo que debemos tener claro es que oír no es lo mismo que escuchar y una de las cosas más esenciales y fundamentales en una relación lo cual es muy importantes es la comunicación. Al igual que tú, tu pareja requiere sentir que realmente cuenta contigo, que la comprendes, valoras y que te importa. Escucha no solo su voz, si no también lee cada uno de sus movimientos, en algunos momentos lo más fundamental se consigue en lo más sencillo. Si aproxima su mano a ti, no fue por equivocación, ella o él desean que la tomes; convierte en su cómplice de miradas y cuando quiera conversar, solo escucha, a veces eso es todo lo que se requiere para sentir calma y sentirse muy querido.

Abraza y besa:
Ni tú te has percatado de lo mucho que lo requieres, pero un beso o abrazo es la gran forma de para trasmitir amor y apoyo, es la manera ideal de decir “Estoy aquí porque me interesas y te amo”.
De acuerdo a múltiples investigaciones, los abrazos sueltan oxitocina, hormona conectada con los vínculos afectivos, lo que significa que entre más abraces al sujeto que amas, tanto tú como ella, empezaran a asociar dicha presencia con un estado de seguridad, protección y confianza.

Sé agradecido:
Cada uno de los gestos o momentos que nuestra pareja hace por nosotros deben ser siempre agradecidos. A todos nos encanta que reconozcan cada una de nuestras atenciones y las ganas que realizamos por complacer a otros y créeme, tu pareja nunca será la excepción. Siempre agradecer es algo es que representa humildad y generosidad y se dice que las parejas que siempre son agradecidas son propensas a estar más tiempo juntos.
Espontaneidad:
No consiste de contarle un chiste de repente o de aparecer a mitad de la noche disfrazada de enfermera, sino más bien de sorprender a tu compañero y hacer cosas nuevas y divertidas para los dos. Bríndale a apoyo en practicar todos aquellos deportes que nunca pensaron realizar, organiza una noche de cine en casa, láncese juntos de un paracaídas, grita en calle lo mucho que lo amas y adoras u organízale una sorpresa un día que el menos se lo espere, tú mejor que nadie sabes quién es tu pareja y sabe qué cosas lo hará feliz por completo, la decisión está en tus manos.

Nunca vayan a la cama enojados:
Esto es algo que puede que hayas oído en múltiples ocasiones pero también algo que posiblemente no lleves a la práctica. Sin importar si viven juntos o no, lo fundamental aquí es que nunca dejes que la noche finalice con un enojo entre los dos.
Deja de sacar conclusiones u orientarte por lo que los otros argumentan, si hay algo que te enoje de tu pareja u ocurrió alguna cosa que te hizo molestar, habla, pero habla de manera calmada y sin gritar, ni prejuicios y nunca olvides que al igual que tú, la otra parte también quiere y merece ser escuchada.
