La gatoterapia es un tratamiento contra los problemas de ansiedad, estrés y depresión. Mejora la calidad de vida y crea una conexión muy especial entre el felino y su dueño. Además, según diversos estudios, las personas que sufren algún tipo de cardiopatía muestran una progresiva mejoría tras convivir con un gato.
Sin embargo, es curioso que la misma investigación llevada a cabo con caninos reportara resultados completamente distintos. Los dueños de perros, al contrario que los de los felinos, seguían manteniéndose en la media. Esto significa que aquellos que poseen gatos tienen menos probabilidades de fallecer a causa de un infarto que los que no tienen de mascota un gato.
Los felinos suelen ser bastante recomendados para aquellas personas que viven solas, sobre todo en el caso de los ancianos. Incluso, aquellos que sufren algún tipo de demencia como el Alzheimer pueden experimentar recuerdos al acariciarlos, retrasando la degeneración neuronal que sufren. El ronroneo del animal, a su vez, estimula algunas terminaciones nerviosas fundamentales a la hora de evocar historias pasadas.
De la misma forma, la gatoterapia ha demostrado que la compañía de un gato promueve mejoras físicas y psicológicas. Aunque parezca imposible, los felinos son muchos más beneficiosos de lo que la mayoría piensa.
Según recientes estudios, se cree que los gatos decidieron acercarse a los humanos al ver que estos les proporcionarían comida. Su apariencia mansa propició que fueran alimentados por ganaderos y agricultores, que finalmente los aceptaron gracias a su gran labor como cazadores de roedores.
No sería hasta varios siglos después cuando los gatos serían aceptados como compañía. Hasta el siglo XIX se consideraba un hecho insólito y mal visto poseer mascotas, ya que mantenerlas era un derroche de dinero insustancial.
Conociendo todo esto, presentamos cinco (5) beneficios de la Gatoterapia:
- Mejora los síntomas de la depresión y el estrés: Los felinos provocan una notable mejoría en personas que sufren trastornos de estrés, ansiedad y depresión. El ronroneo resulta muy relajante, estimula la concentración y crea un ambiente muy acogedor.
- Aporta compañía: Para una persona que viva sola, el gato es la mejor opción. Es muy independiente cuando quiere, pero también muy cariñoso.

- Ayuda para el Alzheimer, el autismo y el TDAH: Como ya se ha mencionado, los gatos son usados como terapia complementaria en casos de autismo, Alzheimer o TDAH. Aunque científicamente no hay investigaciones que lo apoyen, se conocen miles de casos donde su presencia ha mejorado la calidad de vida de sus dueños.
- Da responsabilidad a los más pequeños: Tener un gato en casa es una gran responsabilidad para los niños porque deberán cuidarlo, darle de comer y educarlo, lo cual no es siempre tarea fácil.
- Apenas necesitan cuidados: Al contrario que otros animales, los gatos apenas necesitan cuidados. Dejando de lado las vacunas o la alimentación, son seres bastante limpios.