Dentro del amor, existen muchos temas, como, por ejemplo: Los besos, el significado de los abrazos, el sexo, las muestras de afecto falsas, las relaciones con amigos y un gran etcétera. Eso da a cabida para que se generen ciertas “curiosidades” que se nos escapan. Algunas de ellas son:
Cuando besamos en la mejilla, giramos la cara al a derecha:
Esto no es en todas las personas, pero un estudio demostró que el 65% de quienes besan, gira hacia su lado derecho al retirarse. Esto tiene que ver con el tema de si eres diestro o zurdo. Ya que, la mayoría de las personas en el mundo, son derechas. Esta conexión motriz entre el cerebro y nuestro lado más “versátil”, hace que decidamos casi siempre, girar la cabeza luego de un beso, hacia el lado que utilicemos más.
El amor ¿Sana?
Amar bien, sana, lleva felicidad a la persona y reduce los niveles de estrés, enfrentando así, la principal causa de las enfermedades a nivel mundial, el cual es el trastorno emocional del propio estrés.
¿Por qué usamos anillos de compromiso para casarnos?
Esta costumbre se hizo reconocida en el siglo XV, gracias al archiduque Maximiliano I de Habsburgo, quien le dio un anillo de bodas a Mary de Borgoña para comprometerse con ella. Sin embargo, su propósito inicial va ligado a la forma de la sortija. Un anillo, es un objeto que no tiene ni inicio ni final, los antiguo romanos le daban ese significado y lo usaban para asegurarse de que, a la mujer que le colocaban el anillo, nunca se le acabara el amor. Maximiliano fue el primer miembro de la nobleza en hacer esta muestra de afecto de manera pública, con el fin de sellar el trato entre dos Familias de una manera “oficial”.
Todos somos obsesivos al momento de amar:
El enamoramiento, produce un alto nivel de serotonina, la hormona que predomina en aquellos que sufren de algún trastorno obsesivo compulsivo. Sin embargo, nuestro lado “cívico”, nos ayuda a controlarlo. De lo contrario, pasamos a un estado de obsesión el cual puede ser peligroso.
Debemos tener una docena de parejas antes de conseguir nuestro amor final:
Al menos esto es lo que algunos psicólogos plantean. Ellos dicen que el mínimo de parejas que cada persona debe tener en una vida promedio, es de 12. Esto es una hipótesis que se sustenta en que, a medida que va pasando cada relación, nuestra forma de amar va madurando y, la mayoría de las personas, suele aprender a amar completamente, al intento número 12. Recuerda, es solo una hipótesis, nada demostrable.