Todos conocemos el personaje del patán que se queda con esa mujer que es tan querida por tantos pero que al final, solo le prestará atención al pendejo que la trata mal. Es todo un Mr. Darcy, que supuestamente se ablanda al conocer a la mujer más maravillosa pero que al inicio, innegablemente, le trató como basura.

Pero ¿De dónde viene este apego por los patanes que tienen algunas mujeres? No se sabe con exactitud, pero se cree que esta idealización del chico malo comienza en los años 1900´s, cuando la novela de Orgullo y Prejuicio se hizo más famosa, 100 años después de haber sido escrita.

Al propagarse la idea de romantizar al patán, las mujeres comenzaron a intentar buscar a un Mr. Darcy que las ignorara o las desvalorizara para luego, con su delicadeza y feminidad, pudiesen sacar su lado más amable. Lo que no saben en realidad es que la vida no es un libro romántico y que para cambiar a un patán por naturaleza no se necesita del encanto femenino, sino de una crianza de familia sólida y bondadosa donde le hagan entender a los hijos que el trato, no solo hacia las mujeres, sino hacia todas las personas, debe estar lleno de respeto y amabilidad.

Las mujeres no solo se sienten atraídas por los patanes porque un libro decidió romantizar esta conducta, sino que, dentro de sí, existen lados primitivos que les hacen sentirse atraídas por este tipo de personas:

  1. Macho alfa: Suena absurdo, pero la actitud de un patán suele relacionarse con la de un líder. Esa actitud tajante y alejada de la simpatía, lo coloca como en un pedestal el cual, de manera inconsciente o consciente, muchas mujeres aspiran alcanzar.
  2. Literatura: Como se mencionó, la literatura y el cine, se han encargado de romantizar a los papeles de los patanes, haciendo que la trama quiera ser vividas por muchas mujeres que, faltos de lecturas que muestren la otra cara de la moneda, corran embelesadas detrás de un Mr. Darcy.
  3. Falta de amor propio: No hay una razón más solida que esta y tampoco más sencilla de explicar. Si una mujer se enamora de un tipo que la trate mal porque es un patán, simplemente no se quiere a sí lo suficiente como para alejarse cuando eso suceda.
  4. La idea de alcanzar una meta: Por naturaleza, todos los seres humanos crecemos con la idea de que alcanzar objetivos es bueno. El problema es que a los padres se les olvida decir a sus hijos que ninguna persona vale tanto como para merecer nuestras súplicas y que estemos detrás de ellos como si fueran una meta. Es el placer de la conquista lo que hace de un patán a alguien tan irresistible.

Escrito por Ángel Dichy.