Muchas veces estamos muy llenos de información, recibimos mensajes visuales, todo nuestro alrededor está lleno de ruido y además nosotros mismos nos llenamos de pensamientos constantes. Somos adictos a pensar y esto no nos permite conectarnos con nuestra paz interior o conectarnos con nosotros mismos, por lo que cada vez rendimos menos a nivel laboral, deportivo o académico.

Mientras más nos llenamos de tareas diarias más las vamos postergando para “hacerlas después” porque sentimos que el tiempo no nos rinde, nos sentimos cansados. Y es que estamos envueltos en una época donde la rapidez y la determinación son claves, recibimos tareas y mensajes constantemente por distintos medios y nosotros mismos no dejamos de pensar en todo ello. Ese ruido mental nos hace crear un falso yo, haciéndonos sentir con miedo.

El psicólogo Juan Pablo Martínez define el ruido mental como: “todos aquellos pensamientos o ideas que sobrecargan o saturan la mente. Pueden ser deseos, suposiciones o preocupaciones que te impiden lograr un objetivo o que te generan ansiedad ante algún problema. Es como ir en el tráfico y que tus metas sean tu punto de llegada, pero tus pensamientos son todos esos vehículos que no te dejan llegar”.

El ruido mental proviene de ideas negativas que vas creando con experiencias previas de tu vida, generan molestia, miedo e inseguridad, te conectas constantemente con la tristeza y la decepción. Por ello aquí te dejamos 3 consejos para que disminuyas tu ruido mental:

  • Respira: no importa el momento del día, dedícale tiempo a controlar tus respiraciones y pensar en algo bonito o que te haga feliz.
  • Solo tienes este momento: conéctate con el aquí y el ahora, con el presente, velo como algo positivo.
  • Confía en ti: si lo haces podrás vencer esos miedos con mayor facilidad, conéctate contigo mismo.