Qué puedes hacer tú por la tierra: 20 gestos que marcan la diferencia
Es habitual pensar que las acciones de uno mismo apenas causan impacto en el planeta. Sin embargo, es importante recordar que los grandes cambios se generan a través de la suma de muchos pequeños, por lo que modificar determinados hábitos en nuestra vida diaria puede tener un resultado muy positivo.
Por tal razón, en el presente articulo, compartimos algunos consejos que podemos hacer todos los seres humanos para contribuir en el cuidado del planeta:
- Si cerramos el grifo mientras nos cepillamos los dientes estaremos ahorrando 10.000 litros de agua al año.
- Un baño espumoso son de 150 a 200 litros de agua, mientras que una ducha supone de 30 a 70 litros de agua, es mejor por tanto elegir la segunda opción.
- También podemos prescindir de botellas de plástico para reducir la contaminación e invertir en una jarra con filtros que purifique el agua del grifo.
- Durante los meses de más frío, debemos controlar el gasto de calefacción. Nos ayudará tener un termostato que nos indique la temperatura. Lo ideal es tener unos 16°C en las habitaciones y 19°C en el resto. Y es que debemoss saber que bajando la temperatura sólo un grado, se consume un 7% menos de energía y podemos contribuir a reducir la contaminación.
- Sustituir las bombillas clásicas por las de bajo consumo: gastan 5 veces menos y, aunque son más caras, duran más tiempo.
- Apagar la luz al salir de una habitación y hacer lo mismo con los aparatos eléctricos. Cuando están enchufados consumen un 10% más de electricidad.
- Descongelar regularmente el congelador. Una capa de escarcha de 4 mm puede doblar el consumo de electricidad.
- Cambiar el detergente líquido por uno en polvo sin fosfatos.
- Reciclar los deshechos.
- Utilizar bolsas plegables y re-utilizables y olvidar las bolsas de plástico, pues tardan más de 400 años en desintegrarse de la naturaleza.
- Priorizar los productos y alimentos de origen local y de temporada.
- Conservar los frascos originales para rellenarlos de un modo práctico (lavavajillas, detergente, gel de ducha, algunos alimentos que puedan conservarse…).
- Comprar pañales re-utilizables. Un pañal desechable supone unos 300 años en degradarse y normalmente, un bebé llega a utilizar al menos una media de unos 5.000 pañales en su vida.
- Imprimir lo menos posible y no dudar en explotar el dorso de las hojas ya utilizadas (para comunicaciones internas, borradores…).
- Animar a la empresa a adoptar gestos ecológicos como el uso razonable del climatizador y la calefacción para reducir el consumo de energía, reciclaje del papel, proveedores con una política de desarrollo sostenible, donación de los equipos informáticos viejos a asociaciones, compra de material recargable…
- El reciclaje de pilas y papel es imprescindible, son dos de los materiales que más se utilizan en una oficina.
- Pedir que cada persona traiga su propia taza y decir adiós a los vasos de plástico para tomar el café.
- Elegir el tren solo para trayectos largos.
- Utilizar el medio de transporte más ecológico: caminar o ir en bicicleta, ya que es bueno para la salud y para el planeta.
- Compartir vehículo con compañeros, amigos, etc.
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