La avena es uno de esos cereales más beneficiosos para nuestra salud y además tiene un sabor delicioso con muchas posibilidades para el desayuno. Más allá de las simples apariencias y las tendencias gastro del momento, la avena contiene algunos beneficios que nos hacen caer rendidos ante sus encantos.

El aporte de energía de la avena es muy alto y, por eso, a la mayoria de las personas les encanta para la hora del desayuno. A continuación, presentamos dos (2) recetas que nos harán comenzar el día con una sonrisa.
- Galletas de avena, plátano y chocolate.
Ingredientes (para unas 20 galletas):
200 gramos de copos de avena.
Dos (2) cucharadas soperas de miel.
Dos (2) plátanos bien maduros.
Pepitas de chocolate al gusto.
Preparación de las galletas de avena: Para empezar, en un bol grande machacamos el plátano con la ayuda de un mortero. Después, agregamos las dos (2) cucharadas de miel y los copos de avena y removemos bien hasta obtener una masa homogénea. Tras esto, vamos a incorporar también las pepitas de chocolate y volvemos a mezclar. Tras esto, cubrimos la bandeja del horno con papel y, si es necesario, la untamos con un poco de mantequilla.

A continuación, con la ayuda de dos (2) cucharas vamos dándole forma esférica a la masa hasta conseguir unas veinte (20) “pelotas”. Recordemos que es importante que exista cierta separación entre las galletas para que no se peguen unas con otras cuando el calor del horno tienda a expandirlas. Después de hornear durante unos veinte (20) minutos, podemos retirar de la bandeja y, después de esperar que se enfríen, ya están listas para comerlas.
- Overnight de avena.
Ingredientes (para una ración):
Cuatro (4) cucharadas soperas de copos de avena.
100 ml de leche.
Un yogur natural tipo griego.
Toppings al gusto.
Preparación del overnight de avena: Para empezar, colocamos en un bol las cuatro (4) cucharadas soperas de copos de avena y sobre ellas vertemos la leche hasta que cubra aproximadamente la cantidad de copos que hemos agregado. Sobre esto, incorporamos el yogur y tras él, los toppings que más nos apetezcan.

Cuando lo tengamos listo, lo llevamos al frigorífico durante toda la noche y disfrútarlo a la mañana siguiente. A la hora de comer, vamos mezclando todos los ingredientes en cada cucharada y disfrutaremos al máximo de esta receta.