Encontrar a una persona con quien conectes y logre pensar de la misma manera que tú y además de ello, disfrute pasar tiempo a tu lado, puede ser un verdadero reto; pero cuando lo haces, y al fin decides abrir tu corazón, una gran decepción puede suceder.
Todos, sin excepción, somos propenso a sufrir una traición, pero no todos, de hecho, muy pocos, son capaces de dar una segunda oportunidad. No discutiré en este artículo si es o no una buena acción hacerlo, y recuerde, que dar segundas oportunidades no es lo mismo que perdonar. Solo analizaremos los riesgos que supone dar dichas oportunidades.
- Sentirá que vale más que tú: Si alguien te falla y le das una segunda oportunidad, te arriesgas a que esa persona te considere débil y suponga que no te valoras lo suficiente como para el valorarte de nuevo.
- La inseguridad te puede atacar: Según Phillip Hodson, un experto psicoterapeuta, una mujer que ha sido traicionada, puede atravesar por un periodo depresivo en que su autoestima decaiga fuertemente. Esto es un riesgo si das una segunda oportunidad, ya que puedes ser realmente vulnerable a manipulaciones de parte del infiel.
- El que la hace una, la hace dos y hasta tres: La sexóloga Tracey Cox, experta en temas de relaciones, dice que la infidelidad puede convertirse en un patrón, es decir, en una conducta repetitiva cuando se le da la posibilidad de hacerlo de nuevo.
- La próxima será tu culpa: Esta puede ser una de las excusas utilizadas por las personas traicioneras, ya que pueden aceptar equivocarse una vez, pero para la segunda, la pena y vergüenza y, sobre todo, la desdicha hacia ellos mismos, te salpicará a ti y ellos buscarán culparte de eso.
- Alejarás a tus amigos: Algo que enoja a tus amigos es que tú no te valores. Ellos interpretarán la acción de dar segundas oportunidades como una forma de desvalorizar sus consejos y terminarán por dejar de insistirte que abras los ojos y, eventualmente, se alejarán de ti.

- Relación tóxica: Según un estudio realizado sobre las parejas que se dan segunda, existe una probabilidad de hasta un 75% de volver la relación algo tóxico. Esto se debe a la desconfianza y la inseguridad que yace del lado de la persona que da una segunda oportunidad.
- Venganza: Cuando la persona da segundas oportunidades, pero no perdona, existe un inminente riesgo de querer vengarse o hacer de forma inconsciente. Si sucede un engaño de parte de quien da una segunda oportunidad, esta se excusará tras la idea del “si tú lo hiciste, yo también puedo”.
- ETS: Las enfermedades de transmisión sexual son un riesgo también, ya que no sabes con certeza el estado de salud de la persona con la que tu pareja te ha engañado.
- No serás tú misma: Perdonar una infidelidad, implica afectar a tu dignidad de forma directa, esto mientras no haya un perdón verdadero. Así que, a no ser que perdones de corazón, estarás viviendo en una mentira y no serás tu misma en la relación.
- Celos y desconfianza: Finalmente, tratar de asentar las bases de la relación en un terreno lleno de escombro, crea desconfianza y celos. Es normal, el tema es que poca gente que da segundas oportunidades, logra confiar plenamente en su pareja y por otra parte, los celos no vendrán solo de parte del traicionado, sino también de la persona que ha fallado, ya que ésta sentirá que en algún momento, tú puedas hacerle lo mismo que esa persona te hizo a ti.
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